Enric Mas se convirtió este sábado en nuevo líder de La Vuelta después del abandono de Tadej Pogacar durante la octava etapa, que terminó en Xeraco. El ciclista del Movistar Team cruzó la meta al frente de la clasificación, aunque rechazó vestir La Roja como gesto de respeto hacia el corredor esloveno.
Mas explicó a la organización que no consideraba haber ganado el liderato en las circunstancias producidas. «Sinceramente, sé que esto es deporte y ciclismo, pero Tadej (Pogacar) se ha caído y yo no he ganado La Roja, así que creo que no ponérmelo ahora es una forma de mostrarle respeto. No vi la caída, creo que fue justo detrás de mí», declaró.
Enric Mas líder de La Vuelta, pendiente de cómo se produjo la caída
El español apuntó que el incidente pudo estar relacionado con un movimiento del grupo. «Creo que el pelotón dio un bandazo hacia la izquierda y que él se cayó por eso, pero no he visto la repetición; lo haré en el autobús», añadió tras la llegada.
El abandono de Pogacar alteró la clasificación al término de la jornada. Mas pasó a ocupar la primera posición, con más de un minuto de ventaja sobre el austriaco Felix Gall, del Decathlon CMA CGM Team. Primoz Roglic, cuatro veces ganador esloveno del Red Bull-BORA-hansgrohe, quedó a un minuto y medio.
El líder afronta una etapa especialmente exigente
La nueva situación abre, en palabras de Mas, una fase distinta de la carrera. «Ahora empieza otra carrera. Espero que estemos preparados para ella», señaló el ciclista del Movistar Team.
El corredor también avanzó la dificultad de la próxima jornada, que situó entre las más duras del recorrido junto a la vigésima etapa. «Intentaremos disfrutar de la etapa y del lugar, y sé que el equipo hará un trabajo estupendo», concluyó.