El rumor sobre el fichaje de Jamal Musiala por el Galatasaray terminó con la detención temporal de un periodista deportivo turco, que quedó en libertad el lunes por la tarde. El comunicador está siendo investigado en Turquía por difundir públicamente información engañosa, según informaron medios locales como la cadena privada NTV.
La publicación sostenía que el delantero alemán del Bayern Múnich estaba a punto de incorporarse al conjunto de Estambul. La investigación se apoya en la ley turca contra la desinformación, aprobada en 2022, que contempla sanciones penales cuando las autoridades consideran que una información falsa puede generar miedo, preocupación o malestar entre la población.
El rumor sobre Jamal Musiala llegó a varios medios turcos
El periodista no fue el único que difundió la posibilidad de la operación. También se hicieron eco de ella varios medios de comunicación turcos, entre ellos la cadena estatal TRT, beIN Sports y el diario Sabah.
La diferencia es que, en este caso, la publicación en redes sociales derivó en una actuación de las autoridades y en una investigación por la difusión de contenido considerado engañoso. Los medios locales, entre ellos NTV, informaron posteriormente de que el periodista había recuperado la libertad.
Galatasaray desmintió el posible traspaso en julio
El Galatasaray ya había rechazado los rumores a finales de julio. El club acusó a personas no identificadas de propagar de forma deliberada información engañosa y pidió a sus seguidores que solo atendieran a sus comunicados oficiales.
La entidad de Estambul no confirmó ninguna negociación por el atacante del Bayern Múnich. Su mensaje llegó antes de la detención del periodista y situó el posible traspaso en el terreno de los rumores desmentidos por el propio club.
Críticas a la ley turca contra la desinformación
Organizaciones de derechos humanos han alertado en repetidas ocasiones sobre el posible uso de esta norma para limitar los derechos a la libertad de expresión y de prensa. La legislación permite castigar la difusión pública de información que las autoridades juzguen falsa cuando aprecien un riesgo de alarma o malestar social.
El caso del periodista se produce después de que distintas empresas informativas hubieran difundido la misma posibilidad de fichaje. El Galatasaray mantiene como referencia sus canales oficiales para cualquier anuncio relacionado con la plantilla.