Marta García explicó este viernes en Madrid que su convocatoria con la selección española femenina de baloncesto y el fichaje por el Spar Girona se han producido de forma inesperada y con muy poco margen de adaptación. La pívot, de 24 años, afronta así su primera experiencia con España y su estreno en la Liga Femenina Endesa.
La jugadora compareció ante los medios en el Centro Deportivo Municipal Triángulo de Oro, durante los primeros días de concentración. Según relató, el seleccionador Miguel Méndez intentó rebajar la presión de una incorporación que le está resultando exigente porque todavía necesita familiarizarse con el grupo y con sus sistemas de juego.
Marta García encara su primera convocatoria con España
La internacional reconoció que ambos acontecimientos llegaron prácticamente al mismo tiempo. “Venir con España y fichar por el Spar Girona ha llegado del tirón porque no me lo esperaba tanto”, señaló. También dejó claro que quiere aprovechar la oportunidad, consciente de que no sabe si volverá a presentarse.
García describió este verano como una etapa especialmente relevante por la posibilidad de debutar con la selección y por el cambio de club. “Quizá este verano sea el más especial para mí por mi posible debut con España y por mi fichaje por el Spar Girona”, aseguró la pívot.
Su planteamiento para los próximos meses pasa por concentrarse en el trabajo diario. La jugadora dijo que afronta la nueva etapa “sin expectativas” y que prefiere no anticipar lo que pueda ocurrir. Su prioridad, explicó, es centrarse en el presente y ver más adelante hasta dónde puede llegar.
Un proceso de adaptación con el grupo nacional
Los primeros entrenamientos están siendo “frenéticos”, aunque la pívot aseguró que ha comenzado a encontrar su sitio poco a poco. Su intención es hacer su trabajo de la mejor manera posible y ayudar a sus compañeras mientras asimila la dinámica de la concentración.
En ese proceso ha contado con el respaldo de Méndez. “Miguel Méndez me dio un mensaje tranquilizador, porque no es fácil llegar aquí”, contó. La jugadora explicó que el resto del equipo ya conoce las jugadas y que ella se siente “más desorientada”, por lo que el técnico le pidió que se apoyara en sus propias capacidades.
La convivencia en el vestuario también le ha facilitado los primeros días. García destacó especialmente el ambiente y afirmó que está entrando en la dinámica del grupo. A su juicio, las jugadoras más veteranas no han impuesto una jerarquía y la adaptación está resultando sencilla.
Alba Torrens, una referencia conocida
Entre sus compañeras, la jugadora mencionó a Alba Torrens como la persona de la que más está aprendiendo. Ambas coincidieron la pasada temporada en el Azulmarino Basket Mallorca, una experiencia que ahora favorece su conexión dentro de la selección.
“Las cosas salen más fácil con Alba que quizá con otras que no conozco tanto”, añadió García. La capitana es, por tanto, una de las referencias más cercanas para la pívot durante su primera concentración con España.