El plazo para presentar solicitudes a la regularización extraordinaria de migrantes finalizará este martes 30 de junio, tras más de dos meses desde que el Gobierno inició este proceso. Esta situación se produce en un contexto de presión por parte de diversas entidades y colectivos que han solicitado la ampliación del plazo.
Más de 900.000 peticiones registradas
De acuerdo con los datos más recientes proporcionados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, hasta el 15 de junio se habían presentado más de 900.000 solicitudes desde que se abrió el proceso el 16 de abril. Se estima que alrededor de medio millón de personas podrían beneficiarse de esta regularización.
Sin embargo, las mismas fuentes aclararon a Europa Press que estos datos aún están «pendientes de filtrado» y advirtieron sobre la posibilidad de duplicidades y otros factores que podrían afectar las cifras iniciales, tal como sucedió en la regularización de la dana de Valencia.
Proceso en desarrollo
«El proceso se está llevando a cabo con total normalidad. Después de una exhaustiva revisión caso por caso, ya se están enviando autorizaciones provisionales a todas las partes de España», señalaron desde el Ministerio.
Proposición para ampliar el plazo
Ante la preocupación de que algunas personas puedan quedar fuera de la regularización por falta de tiempo para presentar su documentación, el movimiento ‘Regularización Ya’ presentó el 10 de junio una proposición no de ley en el Congreso para extender el plazo del procedimiento. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de partidos como Podemos, Sumar, EH Bildu, ERC y BNG.
Victoria Columba, portavoz del movimiento, enfatizó frente a la Cámara Baja que «la fecha del 30 de junio es arbitraria». Aseguró que, aunque el Gobierno sostiene que no puede extenderlo, «si hay voluntad política, se puede llevar a cabo».
Reclamaciones en el Congreso
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, respaldó esta solicitud durante una sesión plenaria, criticando a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, por no ser flexible con los plazos. «Si la Administración Pública tenía 15 días para admitir a trámite los expedientes, y sabe que no se está cumpliendo, ¿por qué no dan más tiempo a quienes no pueden reunir todos los documentos necesarios?», cuestionó.
Éxito del proceso según el Gobierno
Por su parte, Saiz calificó el proceso como un «éxito de país», subrayando que culminará con el fortalecimiento de los derechos y obligaciones para las personas migrantes, así como con el refuerzo del mercado laboral. Además, mencionó que «no es un punto y final» y que continuarán modernizando la política migratoria en los próximos años.
Balance de la regularización
La ministra también indicó que se ampliará la protección social y se robustecerá el sistema público de pensiones. «Proteger a las personas es fundamental para asegurar que el crecimiento económico alcanzado sea sostenible y beneficioso para toda la sociedad», agregó, señalando que habrá oportunidad de evaluar los resultados de la regularización.
Actualización de cifras por CEAR
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) reportó el pasado 15 de junio que el número de solicitudes a la regularización podría alcanzar el millón, aunque también advirtió sobre la posibilidad de duplicidades. «Alrededor de un millón de solicitudes han sido presentadas, aunque es probable que haya duplicados», afirmó Mónica López, directora general de CEAR, durante la presentación del informe anual de la entidad.
Admisión a trámite y retrasos
Según los datos de CEAR, se han admitido a trámite aproximadamente «unas 300.000» solicitudes, lo que representa un 30% del total presentado. López también destacó que ha habido retrasos en la admisión de las solicitudes, ya que los plazos iniciales de 15 días «no se están cumpliendo en la mayoría de los casos».
Además, la directora general de CEAR advirtió que el número final de solicitudes podría ser mayor, ya que hay personas que enfrentan dificultades para obtener y legalizar la documentación requerida. «Probablemente serán más», concluyó, anticipando que el cierre del plazo podría generar un nuevo aumento en las solicitudes, especialmente entre quienes provienen de países donde la obtención de documentos es más compleja.
Finalmente, reiteró la necesidad de flexibilidad en caso de que los retrasos burocráticos impidan que algunas personas completen su expediente dentro del tiempo estipulado.
