El Mundial de fútbol de 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá, ha generado inquietud en la selección iraní. El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, manifestó que el equipo abandonaría los encuentros si surgieran protestas en los estadios en contra de los dirigentes del país.
Advertencias del ministro de Deportes
Donyamali, en declaraciones difundidas por el portal deportivo Varzesh3, afirmó: «Hemos informado a la FIFA de que los responsables del equipo abandonarían el partido tan pronto como escucháramos consignas políticas en los estadios». Esta advertencia subraya la tensión que rodea la participación de Irán en el torneo.
Restricciones sobre símbolos nacionales
Además, se ha solicitado a la FIFA que garantice que los aficionados lleven únicamente la bandera oficial de Irán a los partidos, prohibiendo la antigua bandera persa. «El equipo también abandonaría el campo en tales casos», añadió Donyamali, haciendo alusión al uso de la bandera histórica, que es vista como un símbolo de oposición al régimen islámico y es popular entre los grupos de oposición monárquicos.
Partidos en Los Ángeles y el contexto actual
Irán jugará dos de sus tres partidos de la fase de grupos en Los Ángeles, donde reside una gran comunidad iraní, compuesta por aproximadamente dos millones de personas. Los encuentros están programados para el lunes contra Nueva Zelanda y el 21 de junio contra Bélgica.
Impacto del conflicto militar
La participación de la selección iraní en el Mundial está marcada por el conflicto militar que comenzó en febrero entre Irán y Estados Unidos. Debido a esta situación, el equipo ha trasladado su campamento base de Arizona a Tijuana, México, y solo podrá viajar el mismo día de los partidos en el país norteamericano.
