El Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido destinar un total de 34,7 millones de euros a una nueva convocatoria de Formación Profesional en el ámbito laboral, enfocada principalmente en personas desempleadas. Esta medida fue autorizada esta semana por el Consejo de Gobierno, y su objetivo es desarrollar 668 cursos que beneficiarán a aproximadamente 10.013 personas en la región.
Objetivos de la convocatoria
Esther Padilla, portavoz del Ejecutivo autonómico, ha destacado que esta iniciativa proporciona formación valiosa para aquellos que buscan mejorar sus oportunidades laborales. «El objetivo es que los participantes puedan actualizar sus conocimientos, adquirir nuevas competencias y aumentar sus posibilidades de incorporarse o reincorporarse al mercado de trabajo», ha señalado.
Orientación hacia el mercado laboral
Los cursos estarán diseñados en función de las necesidades identificadas en el mercado laboral y los perfiles que buscan las empresas. Padilla ha afirmado que «formar mejor es dar más oportunidades», defendiendo la Formación Profesional como una herramienta clave para conectar a las personas desempleadas con empleos reales y ocupaciones demandadas.
Financiación y presupuesto
El crédito inicial de esta convocatoria asciende a 34.748.700 euros, con la posibilidad de incrementarse en hasta 13,9 millones de euros adicionales si hay disponibilidad presupuestaria, sin necesidad de abrir un nuevo plazo de solicitudes. Esto podría llevar el volumen total a cerca de 48,6 millones de euros, según ha indicado Padilla.
De esta cifra, 28,5 millones de euros se destinarán a acciones formativas que permiten la obtención de certificados profesionales, que son acreditaciones oficiales para validar competencias y facilitar el acceso al empleo. Además, se reservarán 6,2 millones de euros para formación que, aunque no conduzca a dichos certificados, formará parte del Catálogo de Especialidades Formativas y atenderá necesidades específicas del tejido productivo.
Dirigido a entidades de formación
La convocatoria está abierta a entidades de formación públicas o privadas, que estén acreditadas o inscritas y que operen en Castilla-La Mancha, según ha aclarado la consejera.
Prioridad para personas vulnerables
Padilla ha enfatizado la dimensión social de esta iniciativa, que prioriza a colectivos con más dificultades para acceder o mantenerse en el mercado laboral. Entre estos se encuentran personas desempleadas de larga duración, con baja cualificación, mayores de 45 años, jóvenes con dificultades de inserción, personas con discapacidad, mujeres víctimas de violencia de género, personas en exclusión social, migrantes con arraigo para la formación y personas LGTBI, especialmente personas trans.
La portavoz regional ha defendido que las oportunidades de formación y empleo no deben depender de la edad, el lugar de residencia, la situación económica o las dificultades personales. Por este motivo, la convocatoria incluye becas y ayudas para transporte, manutención, alojamiento y conciliación, además de compensaciones para empresas que ofrezcan prácticas profesionales no laborales o periodos de formación en empresa.
Modalidades de concesión
Padilla ha explicado que estas ayudas son fundamentales, ya que muchas personas necesitan no solo una plaza en un curso, sino también recursos para desplazarse y mantenerse durante su formación. Además, ha destacado que la financiación principal de los cursos se adjudicará mediante concurrencia competitiva, valorando las solicitudes de las entidades de formación, mientras que las becas y ayudas se concederán de forma directa cuando se cumplan los requisitos establecidos.
