Un equipo de investigadores del grupo de Neuroprotección Molecular del Hospital Nacional de Parapléjicos, parte del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), ha desarrollado un atlas transcriptómico del segmento lumbar de la médula espinal en ratón adulto. Este atlas proporciona una visión exhaustiva de la diversidad celular en esta región, que es crucial para el control motor y sensorial.
Un recurso valioso para la neurociencia
El líder del proyecto, Pablo Ruiz-Amezcua, explica que «un atlas transcriptómico es una especie de guía molecular detallada que cartografía qué genes se activan en cada tipo de célula, en cada tejido u órgano y en diferentes estados: sanos, enfermos, etapas de desarrollo, etcétera». Este trabajo ha sido destacado en la portada de la revista científica BioTech y se considera un recurso de referencia para la comunidad neurocientífica internacional, según la información proporcionada por la Junta en una nota de prensa.
Análisis detallado de las células
El equipo, que se integra en el Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha (Idiscam), analizó más de 86.000 núcleos celulares provenientes de 16 muestras obtenidas en cinco estudios anteriores. Gracias a técnicas avanzadas de secuenciación de ARN y al uso de poderosas herramientas informáticas, lograron identificar todas las grandes familias de células presentes en la médula espinal, como neuronas, astrocitos, oligodendrocitos y microglía. Además, describieron 17 subtipos neuronales diferentes con un nivel de detalle sin precedentes.
La importancia de los genes silenciosos
En este estudio, una de las innovaciones más destacadas es la inclusión sistemática de ARN no codificantes (ncRNA), como lncRNAs y pseudogenes, en los análisis de agrupamiento y marcadores. Aunque estos ncRNA representan aproximadamente el diez por ciento de la información registrada por célula, su expresión es altamente específica de ciertos tipos celulares, lo que los convierte en marcadores clave para diferenciarlos.
Perspectivas futuras en la investigación
Pablo Ruiz-Amezcua comenta: «Al integrar la fracción no codificante del transcriptoma, hemos detectado señales de identidad celular que no se observan al analizar únicamente genes codificantes». Este atlas no solo ofrece una fotografía de referencia del tejido sano, sino que también proporciona datos y scripts reproducibles que podrán ser utilizados en investigaciones sobre lesiones medulares, estimulación epidural o enfermedades neurodegenerativas.
El investigador concluye: «Se trata de un recurso de gran valor para descifrar la enorme complejidad del sistema nervioso central y orientar nuevas líneas de investigación».