Fernando Alonso terminó octavo en el Gran Premio de Baréin después de remontar desde una posición muy retrasada. El piloto de Aston Martin explicó que supo aprovechar las circunstancias de una carrera caótica para entrar en los puntos.
El asturiano se quedó a casi un minuto del grupo al principio, pero mantuvo el ritmo y esperó un coche de seguridad que finalmente permitió reagrupar a los participantes. La mezcla de neumáticos de seco e intermedios y los incidentes marcaron el desarrollo de la prueba.
Fernando Alonso defiende su lectura de la carrera
Alonso señaló que las situaciones cambiantes obligan a interpretar bien lo que sucede en pista. Recordó que, durante un problema que afectó a Lando Norris y Nico Hülkenberg, dispuso durante dos vueltas de la batería cargada y pudo utilizarla en las rectas.
«Hay que saber leerlas», resumió el piloto español al referirse a esas circunstancias de carrera.
Críticas por la interrupción de la prueba
El bicampeón del mundo también cuestionó que la competición se detuviera por los problemas de software de la unidad de potencia que afectaron, entre otros, a Lewis Hamilton. El británico terminó en la cuneta y la carrera se paró para permitir su salida.
Alonso comparó esa decisión con sus propios abandonos durante la temporada y apuntó que nunca se había detenido una prueba por ese motivo. Con ironía, indicó que esperaba recibir explicaciones en Singapur.
Sobre el rendimiento del Aston Martin, reconoció que esperaba algo más. El coche funcionó bien, aunque sufrió mucho sobreviraje, y el equipo tendrá que seguir trabajando pese al ajuste realizado en el alerón delantero.