Rafael Ruiz Alonso, presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha (AEFCLM), ha destacado el papel esencial que desempeñan las empresas familiares en la región, las cuales, según sus palabras, son responsables del 85 por ciento del valor añadido bruto.
Asamblea general en Toledo
La asociación ha convocado su asamblea general este martes en Toledo, donde se abordarán las incertidumbres que enfrentan las empresas familiares y se compartirán inquietudes tanto con los asociados como con la sociedad de Castilla-La Mancha.
El motor económico de la región
Ruiz Alonso ha subrayado que el empresariado familiar actúa como el «motor económico» de la comunidad y ha enfatizado la relevancia de discutir temas como la internacionalización y la geopolítica. «Queremos que nuestras empresas ganen tamaño y salgan fuera», ha afirmado, añadiendo que «todos los aspectos de seguridad jurídica» son cruciales para este objetivo.
Desafíos como el absentismo laboral
Otro de los temas abordados por el presidente ha sido el absentismo laboral, un problema que preocupa al tejido empresarial en la región. Ruiz Alonso ha manifestado que las empresas familiares no solo deben ser un motor económico, sino también un «ejemplo» a seguir dentro de la sociedad castellanomanchega.
Valores de las empresas familiares
El presidente ha resaltado el arraigo territorial de las empresas familiares y su visión a largo plazo, así como el trato que ofrecen a sus trabajadores. Palabras como fiabilidad y estabilidad han sido utilizadas por Ruiz Alonso para describir las características que definen al empresariado familiar en Castilla-La Mancha.
