El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, ha reprochado este viernes en Toledo al Gobierno central el trato dispensado a las comunidades autónomas durante la preparación del nuevo Estatuto Marco para los sanitarios. Fernández Sanz ha definido esa actuación como «ninguneo».
El responsable autonómico ha sostenido, en declaraciones a los medios, que las regiones no han sido escuchadas por el Estado. A su juicio, son «las protagonistas reales de la prestación asistencial» y deberían tener un papel mayor en el proceso.
Críticas a la relación con el Estado
Fernández Sanz ha diferenciado la relación entre las comunidades, que ha descrito como de «fluidez», de la mantenida con el Gobierno central, que considera más complicada. «Si no somos testigos, si no somos importantes, si no somos prioritarios para la relación entre sindicatos y administración y lo ha hecho todo el Ministerio, pues estamos preocupados», ha aseverado.
Pese a sus críticas, el consejero ha anunciado que Castilla-La Mancha trasladará propuestas al Ministerio sobre el Estatuto Marco. La intención, ha explicado, es insistir en una relación «más estable o más fuerte».
Advertencia ante una nueva huelga
El escenario preocupa también por la posibilidad de que se convoque otra huelga. «Hay que seguir batallando para que no ocurra», ha concluido el consejero.