La Supercopa Endesa 2026 pondrá a prueba este sábado al Asisa Joventut frente al Baskonia, en el primer partido del torneo que se disputa este fin de semana en el Olímpic de Badalona. El equipo dirigido por Dani Miret llega con menos preparación que sus rivales de Euroliga, pero confía en compensar esa desventaja con energía, esfuerzo y juego colectivo.
El entrenador verdinegro explicó que la plantilla ha podido trabajar más durante la última semana y que afronta el encuentro con confianza. El Joventut aspira a alcanzar la final si supera el duelo ante el Baskonia y gana después el segundo partido del torneo.
El Joventut busca su identidad en la Supercopa Endesa 2026
Miret considera que, en este momento de la temporada, el equipo debe centrarse sobre todo en reconocerse a sí mismo. El técnico espera un partido con distintas fases y asume que su conjunto no jugará siempre a su mejor nivel, aunque mantiene la identidad mostrada en la eliminatoria reciente contra el Baskonia.
El preparador destacó el físico de su rival, sus fichajes y el peligro exterior de una plantilla con más recursos en el lanzamiento de tres puntos. También apuntó al cambio en la configuración del juego interior y a la incertidumbre sobre la participación de Alex Len.
Para competir, el Joventut necesitará sostener la defensa y controlar el rebote. Miret reclamó también la aportación de los jugadores de rotación, más allá del protagonismo habitual de Ricky Rubio y Nico Laprovittola. Según explicó, el equipo debe funcionar como un bloque para hacer frente a un rival con nivel de Euroliga.
Ricky Rubio afronta el torneo sin presión
Ricky Rubio comparte la ilusión del entrenador y ve la Supercopa como una oportunidad para comprobar el trabajo de pretemporada ante equipos de Euroliga. El formato, concentrado en dos partidos, permite luchar por un título con un margen de error muy reducido.
El base valoró especialmente jugar ante la afición del Olímpic, después del buen rendimiento del Joventut como local la pasada temporada. Aseguró que el vestuario no siente presión, aunque sí mantiene una exigencia interna clara: ganar la competición.
Rubio también elogió a Alex Reyes, al que ve capaz de aportar en varias posiciones. El nuevo jugador puede actuar como ala-pívot o pívot y ofrece una flexibilidad que, según el base, el equipo no tenía hasta ahora. El encuentro ante el Baskonia servirá para comprobar cómo encajan las nuevas piezas en un partido oficial, con más ritmo, tensión y agresividad que los de pretemporada.