El caso de J.J.S.A., acusado de asesinato y aborto por el brutal ataque a su esposa en el municipio de Escalona, Toledo, ha comenzado a ser juzgado en la Audiencia Provincial de Toledo. El crimen, que ocurrió en diciembre de 2022 cuando la víctima estaba embarazada y a punto de dar a luz, ha conmocionado a la comunidad.
Declaraciones del acusado en el juicio
Durante la primera sesión del juicio, J.J.S.A. ha admitido su culpabilidad y ha expresado su desconcierto sobre sus acciones. «Me invadió la ira», afirmó, mientras explicaba que no comprendía lo que había sucedido en ese momento. El acusado ha manifestado su arrepentimiento y ha revelado que había estado consumiendo grandes cantidades de alcohol y cocaína, sustancia que utilizaba «diariamente», lo cual, según él, influyó en su estado mental al momento de cometer el crimen.
J.J.S.A. ha relatado que, después de los hechos, entró en «shock» y no recuerda si llegó a reconocer la gravedad de sus acciones. «En aquel momento no estaba en mí, estaba en shock y no sabía lo que estaba haciendo», ha declarado.
La relación con la víctima
En cuanto a su relación con M.E.B.C., la mujer fallecida, el acusado explicó que ella tenía una relación extramatrimonial con otra persona, M.A.G., y que estaba embarazada de este. J.J.S.A. no esperaba que su esposa decidiera abandonar el hogar compartido, donde también vivían sus dos hijos, A. de 13 años y B. de 14 años. «Fue todo de golpe, no lo esperé», afirmó, añadiendo que, aunque había tensiones, pensaba que todo iba bien entre ellos.
Al final de su declaración, el acusado reiteró su tristeza por lo ocurrido, mostrando su arrepentimiento.
Alegatos de la defensa
La abogada de J.J.S.A. ha abordado el estado mental del acusado durante el incidente, señalando que era un «alcohólico crónico». En su alegato inicial, destacó que era «muy complicado» argumentar que su cliente fue el autor de las heridas que causaron la muerte de M.E.B.C. y del bebé. Ha subrayado que los hijos del matrimonio confirmaron que J.J.S.A. había consumido «entre dos y tres litros de cerveza» en aproximadamente una hora, y que el consumo de cocaína era «indiscutible».
La letrada ha argumentado que, aunque el alcohol no eliminó por completo sus capacidades de decisión, su elevado consumo influyó en su comportamiento. «No mantenía esa frialdad con la que realmente las acusaciones le revisten», concluyó, sugiriendo que los hechos no fueron tan premeditados como se argumenta.
Postura de la fiscalía
Por su parte, la fiscalía ha manifestado su «convencimiento absoluto» de que J.J.S.A. actuó «de manera consciente y voluntaria» al acabar con la vida de su pareja y del feto. La fiscal ha recordado que la relación entre ambos era «bastante tormentosa» y ha señalado que el acusado ya había considerado el acto violento.
La acusación, representada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, ha descrito a M.E.B.C. como una mujer que, tras años de maltrato, decidió «armarse de valor» para dejar atrás una vida de sufrimiento y buscar un nuevo comienzo junto a sus hijos y el bebé que esperaba.
Los hechos del crimen
Según el relato de la Fiscalía, J.J.S.A. y M.E.B.C. convivían en Escalona con sus dos hijos. La mujer estaba a punto de dar a luz (40 semanas de gestación) y había decidido abandonar el hogar familiar para vivir con M.A.G. Tras varios intentos fallidos por miedo a represalias, el 28 de diciembre de 2022, M.E.B.C. comenzó a empacar sus cosas junto con sus hijos.
El fiscal ha afirmado que J.J.S.A. no aceptaba la decisión de su esposa. Alrededor de las 20.00 horas, cuando los niños estaban fuera de la casa, el acusado cerró la puerta con la intención de matar a su mujer, llevando a cabo un acto que ha dejado una profunda herida en la comunidad de Escalona.
