En una reciente operación llevada a cabo por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de Toledo, se ha detenido a un hombre bajo la sospecha de haber cometido un delito contra la salud pública. El arresto se enmarca en la operación ‘Alkharuf’, en la que se investiga la comercialización de carne de cordero proveniente de una explotación ovina donde, supuestamente, se sacrificaban animales sin el control sanitario requerido y sin la trazabilidad estipulada por la normativa vigente.
Inspección en la carnicería
Agentes del Seprona, junto a veterinarios de la Dirección General de Salud Pública de Toledo, realizaron una inspección en la carnicería del detenido. Durante esta revisión, descubrieron varias canales de cordero expuestas para la venta, las cuales carecían de la marca sanitaria y la documentación necesaria que acreditara su origen.
Riesgos para la salud pública
El instituto armado subraya en un comunicado que estas condiciones representan un grave riesgo tanto para la salud alimentaria como para la salud pública. Como resultado, las carnes encontradas fueron inmovilizadas y posteriormente destruidas.
Inspección en la explotación ganadera
Simultáneamente, otros agentes y veterinarios de la Delegación Provincial de Ganadería de Toledo llevaron a cabo una inspección en una explotación ganadera ubicada en el municipio de Mazarambroz, de donde se presume que procedían las canales de cordero. En este lugar, se halló una sala destinada al sacrificio de animales y un total de 228 cabezas de ganado, que incluían 211 ovinos y 17 caprinos, los cuales carecían de la identificación y trazabilidad necesarias para determinar su origen.
Animales no aptos para el consumo
Tras identificar estas irregularidades y mediante los informes veterinarios correspondientes, se concluyó que los animales no eran aptos para el consumo humano. Se procedió, por lo tanto, a su inmovilización y posterior sacrificio.
Investigación y valor de la carne
Además, dos trabajadores de la explotación ganadera han sido objeto de investigación por su presunta implicación en estos delitos contra la salud pública. La investigación, que comenzó a finales del pasado mes de marzo, ha logrado evitar la comercialización de carnes que carecían de las debidas garantías sanitarias, valoradas en aproximadamente 45.500 euros.
Controles de zoonosis y prevención de enfermedades
Los animales involucrados no tenían los controles obligatorios de zoonosis y prevención de enfermedades infecciosas, lo que podría haber supuesto un grave riesgo tanto para los consumidores como para la salud pública en general.
