El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha reunido recientemente en Toledo a representantes del sector regional para analizar el futuro del cultivo de la trufa. El encuentro abordó medidas relacionadas con la competitividad, las ayudas y la apertura de nuevas oportunidades para los productores.
El cultivo de la trufa pide encaje en las ayudas agrarias
Las organizaciones truferas plantearon que las plantaciones situadas en terrenos agrícolas reciban la misma consideración que otros cultivos. La petición busca que esta actividad pueda contar en los planes de incorporación de jóvenes al campo y en los programas destinados a mejorar las explotaciones.
Según trasladó el Gobierno regional, ese reconocimiento permitiría reflejar mejor las condiciones de trabajo y la rentabilidad actual de las plantaciones. También podría facilitar el acceso a la Política Agraria Común (PAC), a las ayudas para nuevos agricultores y a las inversiones de modernización.
Martínez Lizán explicó que su departamento estudiará con los productores posibles modificaciones para ajustar los criterios administrativos a las características reales de las tierras agrícolas dedicadas a la trufa.
La clasificación forestal dificulta algunos trámites
La reunión también puso sobre la mesa una particularidad del sector. Las plantaciones truferas emplean especies que pueden clasificarse como forestales, aunque su destino sea una actividad agrícola. Esa doble consideración puede complicar el acceso a determinadas ayudas de la PAC.
El consejero señaló que consultará con la Consejería de Desarrollo Sostenible las opciones existentes. «Veremos las posibilidades consultando y coordinándonos con la Consejería de Desarrollo Sostenible para determinar si es posible realizar algún tipo de gestión o consideración, puesto que es un cultivo muy atípico y novedoso», afirmó Martínez Lizán, que también apuntó a su potencial de crecimiento en Castilla-La Mancha.
Promoción e investigación para impulsar el sector
Durante la sesión, la Administración regional informó a los representantes truferos sobre los canales disponibles para promocionar el consumo y la comercialización. Entre ellos figuran la presencia en ferias mediante la marca de calidad Campo y Alma y las herramientas del Instituto de Promoción Exterior.
El encuentro contó con Cristóbal López, presidente de la Federación de Asociaciones de Truficultores de Castilla-La Mancha (FATCLM); Delia Tarancón, secretaria de la entidad; Agustín Valencia, presidente de la Asociación de Truficultores de Castilla-La Mancha (ATCLM); Manuel Bueno, miembro de esta asociación, y Lydia Benítez, directora general de Ordenación Agropecuaria.
Como último asunto, las partes revisaron posibles apoyos a la investigación a través del Instituto Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario y Forestal de Castilla-La Mancha (IRIAF), dependiente de los centros de la Consejería.