Txema Fernández Toledo tendrá que esperar a la Asamblea provincial de Izquierda Unida para saber si encabezará la candidatura a la Alcaldía de la capital regional. El actual portavoz de IU en el Ayuntamiento de Toledo ha dejado esa decisión en manos de la organización, que celebrará su reunión el 4 de septiembre.
La cita también servirá para definir la estrategia municipal y decidir si la formación concurrirá en solitario o junto a otras fuerzas de izquierdas, entre ellas Podemos o Sumar.
La Asamblea provincial decidirá la candidatura en Toledo
Fernández explicó en una entrevista con Europa Press que IU funciona como una organización asamblearia. Por eso, ha trasladado a sus compañeros su disponibilidad y acepta la decisión que adopten. «Lo que ellos decidan», indicó al referirse a su futuro político.
La coordinadora provincial abordará la línea política para las próximas elecciones y las estrategias electorales. También analizará la situación municipal, un debate en el que se encuadra la posibilidad de que Fernández aspire a ser candidato.
Preguntado por si le gustaría presentarse, el portavoz respondió: «A cualquier toledano nos gustaría ser alcalde de nuestra ciudad».
IU estudiará los pactos con Podemos y Sumar
La organización deberá fijar también su posición sobre las posibles alianzas de la izquierda en Toledo. Fernández señaló que IU afrontará «con mucha responsabilidad» la función histórica que, a su juicio, ha desempeñado en los procesos electorales.
El objetivo que planteó es «generar una confluencia de fuerza social que sea un contrapoder al capital». Vinculó esa orientación con la participación de IU durante los últimos siete años en movilizaciones relacionadas con la paz, la cooperación internacional y los movimientos antiabortistas.
Sobre cómo se concretará esa estrategia, Fernández contestó «Ya veremos» y apuntó que las decisiones comenzarán a perfilarse después de la Asamblea provincial del 4 de septiembre.
Críticas a las políticas del PSOE de Castilla-La Mancha
En el plano regional, el portavoz de IU mostró preocupación por el avance de la extrema derecha y defendió que su formación debe explicar sus propuestas mediante «mucha pedagogía». Rechazó que sus planteamientos sean populistas y los vinculó a una determinada conciencia e ideología política.
Fernández calificó de «una cosa de locos» la paralización del Estatuto de autonomía y defendió aprovechar la situación para impulsar un texto «mucho más social». Según recordó, IU presentó alegaciones sobre educación, vivienda y la interrupción voluntaria del embarazo.
El dirigente también criticó al PSOE de Emiliano García-Page. A su juicio, sus políticas son «de derechas» y puso como ejemplos la igualdad, la falta de aplicación de una asignatura prevista en la ley y la ausencia de declaración de zonas tensionadas de vivienda en ciudades como Toledo.