El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto de manifiesto su éxito en la desaceleración del crecimiento del gasto farmacéutico, incluso en un contexto donde se han incorporado nuevos tratamientos. Esta mejora se ha logrado gracias a estrategias de optimización terapéutica, entre las que destacan el posicionamiento de biosimilares y la revisión de tratamientos, generando ahorros que superan los 1,2 millones de euros, sin comprometer los resultados clínicos.
Inauguración de la XX Jornada Científica de Farmacia Hospitalaria
Esta información fue compartida por Alberto Jara, director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), durante la inauguración de la XX Jornada Científica de la Sociedad Castellano-Manchega de Farmacia Hospitalaria (SCMFH), que tiene lugar en Toledo y reúne a profesionales de toda la región.
La farmacia hospitalaria como pieza clave del sistema sanitario
En un entorno caracterizado por la constante incorporación de innovación terapéutica y la creciente complejidad de los tratamientos, Jara subrayó que «la farmacia hospitalaria ha dejado de ser un ámbito exclusivamente técnico para convertirse en una pieza estratégica del sistema sanitario». En su discurso, el gerente enfatizó la evolución del modelo farmacéutico regional hacia un enfoque que prioriza los resultados en salud.
«Ya no gestionamos solo medicamentos, gestionamos valor en salud», afirmó Jara, resaltando que cada decisión relacionada con los medicamentos tiene un impacto directo en la calidad asistencial, la equidad en el acceso a los tratamientos y la sostenibilidad del sistema.
Innovación terapéutica y toma de decisiones
Uno de los aspectos centrales del modelo es la capacidad de gobernar la innovación terapéutica. «La innovación no se improvisa, se gobierna», explicó el director gerente, defendiendo la necesidad de evaluar, priorizar y monitorear la incorporación de nuevos tratamientos según el valor que aportan.
Herramientas para una mejor gestión
Para facilitar este proceso, el Sescam está reforzando herramientas que permiten una toma de decisiones más eficaz, como sistemas de información más robustos y la evaluación continua de resultados en salud. Entre las iniciativas destacadas se encuentra la creación de un repositorio centralizado de información de medicamentos, que homogeneiza el catálogo farmacoterapéutico y mejora la coordinación entre niveles asistenciales.
El modelo también se orienta a mejorar la calidad de la prescripción y a reducir la variabilidad clínica mediante sistemas de apoyo a la decisión. Herramientas como el Sistema Inteligente de Ayuda a la Decisión Clínica están diseñadas para que los profesionales sanitarios puedan tomar decisiones más informadas y seguras, lo que contribuye a mejorar la calidad asistencial y la seguridad del paciente.
Además, proyectos como ‘Mi Salud Digital’ y el desarrollo del pastillero digital están fortaleciendo la continuidad asistencial y el seguimiento de los tratamientos. La transformación digital es otro de los pilares fundamentales de este modelo, especialmente relevante en una comunidad autónoma como Castilla-La Mancha, que presenta una notable extensión territorial y dispersión poblacional.
Jara también destacó que la digitalización posibilita la creación de un sistema más integrado, con mayor conexión entre niveles asistenciales y optimización en el uso de la información clínica, lo que ayuda a garantizar la equidad en el acceso a la atención sanitaria.
Futuro del sistema sanitario en Castilla-La Mancha
Finalmente, el responsable del Sescam subrayó la importancia de la farmacia hospitalaria como «una pieza clave del sistema sanitario», al contribuir directamente a la toma de decisiones clínicas, la seguridad del paciente, la sostenibilidad del sistema y la generación de conocimiento. «El Gobierno de Castilla-La Mancha va a seguir apostando por un modelo sanitario público, innovador, sostenible y centrado en las personas», concluyó.
Desarrollo de las pruebas selectivas de OPE
En otro orden de cosas, y respondiendo a preguntas de los medios, Jara también valoró el avance de las pruebas selectivas correspondientes a las Ofertas Públicas de Empleo 2023 y 2024, que están progresando con normalidad en su fase de exámenes.
Se trata de «una de las convocatorias más importantes en la historia del servicio de salud regional, con un total de 5.381 plazas y cerca de un centenar de categorías profesionales, lo que refleja el alcance y la ambición del proceso». Desde el inicio de las pruebas el pasado 28 de febrero, el proceso se encuentra en su penúltimo fin de semana, con más de 15.600 aspirantes convocados, entre los que destaca la categoría de Celador/a, que cuenta con más de 10.000 aspirantes.
Asimismo, Jara subrayó que el desarrollo de los exámenes está transcurriendo con total normalidad, sin incidencias relevantes y con una excelente coordinación, lo que constituye «un motivo de orgullo», tanto por el buen funcionamiento organizativo como por la respuesta de los participantes.
