La dirección regional de Asaja Castilla-La Mancha reclamó este martes en Toledo que los agricultores puedan trabajar en julio, durante una reunión con el experto en incendios forestales Francisco Castañares. Su presidente, José María Fresneda, denunció la imagen negativa que, a su juicio, se ha proyectado sobre el campo y cuestionó las restricciones previstas por el Gobierno autonómico.
La organización agraria teme que el proyecto de Ley de Acompañamiento de los Presupuestos regionales para 2027 eleve a rango legal algunas limitaciones que ahora se aplican mediante la normativa de prevención de incendios. Entre ellas figuran las condiciones para segar y cosechar cuando existe riesgo extremo.
Asaja Castilla-La Mancha rechaza la criminalización del agricultor
Fresneda sostuvo que los productores han colaborado en momentos como la pandemia, la dana y los trabajos de apertura de cortafuegos. Aun así, considera que el tratamiento mediático de los incendios ha deteriorado su reputación.
«Yo no he visto a nadie esposado por haber cometido un incendio aquí. Por lo tanto, nosotros no podemos aceptar esto», declaró el presidente regional de Asaja. También rechazó que se responsabilice de forma general a quienes trabajan en el campo.
El dirigente agrario criticó el contenido del borrador con una advertencia directa: «El borrador dice que todo lo que es prohibido lo van a convertir en ley». Según avanzó, esa posibilidad puede llevar a la organización a movilizar a agricultores en Toledo.
Advertencia al Gobierno regional y protesta el 6 de octubre
«Vamos a cosechar en julio, que es cuando toca», afirmó Fresneda, que pidió abandonar lo que calificó de «fundamentalismo». En su opinión, las medidas pueden obligar a agricultores a dejar sus explotaciones mientras se protegen especies como el conejo, el lince, la avutarda o el lobo.
Francisco Castañares describió al presidente autonómico, Emiliano García-Page, como una persona «sensible» y «respetuosa» con la gestión forestal, agrícola y ganadera. Por ello, defendió la negociación del proyecto presupuestario y reclamó medidas que permitan mantener la actividad en el medio rural.
Castañares vinculó esa permanencia de agricultores, ganaderos y profesionales forestales con la lucha contra la despoblación y con la prevención de grandes incendios forestales, haya o no cambio climático o personas incendiarias.
Asaja Castilla-La Mancha mantiene convocada una movilización en Toledo para el 6 de octubre. Fresneda prevé que la protesta sea «un éxito» y reclamó que el dinero de la PAC llegue a los agricultores.