El accidente de trenes en Urda ha activado un dispositivo con cerca de cien efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y unidades de la Guardia Civil. El despliegue se centra en la búsqueda y el rescate de personas atrapadas tras la colisión de dos trenes de alta velocidad, registrada a las 8.54 horas de este miércoles.
La UME ha incorporado al operativo equipos de rescate técnico, personal sanitario, apoyo psicológico, perros especializados y medios para retirar elementos ferroviarios pesados. También se han desplazado a la zona sanitarios de la Academia de Infantería, según ha comunicado el Ministerio de Defensa.
La UME prepara el rescate y la apertura de accesos
Los trabajos incluyen la inspección de puntos de difícil acceso mediante aeronaves pilotadas por control remoto. Una Sección de Zapadores colaborará en la estabilización del entorno y en la apertura de vías para facilitar la intervención.
La unidad militar ha movilizado tres grúas de gran capacidad, una máquina mixta, un puesto de mando, un equipo de Policía Militar y un núcleo logístico destinado a mantener el abastecimiento y el mantenimiento de los medios. La atención a familiares y afectados contará con un equipo de apoyo psicológico y otro para la gestión e identificación de víctimas mortales.
La UME prevé ampliar el número de efectivos desplazados a Toledo durante el día y mantiene una coordinación constante con los servicios de emergencia, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las autoridades civiles del plan de emergencias activado.
Refuerzo de la Guardia Civil en la zona
La Guardia Civil ha desplegado agentes de Seguridad Ciudadana de la provincia de Toledo, del SEPRONA y de la Jefatura de Tráfico. También se incorporan unidades procedentes de Ciudad Real y Albacete, grupos de Reserva y Seguridad, personal del Servicio Aéreo, equipos de drones, especialistas en grandes catástrofes y efectivos de Policía Judicial.
El operativo cuenta igualmente con miembros del GREIM procedentes de Navacerrada, Riaza y Arenas de San Pedro, junto con personal del Servicio Cinológico y Oficinas Móviles de Atención Ciudadana.
Según la última información oficial, el tren AVE 2080, que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, chocó con el Iryo 6076, que circulaba por delante. El impacto provocó el descarrilamiento de los dos últimos coches del Iryo. Al menos diez personas han fallecido y se teme que la cifra pueda aumentar hasta el medio centenar.