La instructora del Tribunal de Instancia de Orgaz ha restringido este miércoles la entrada a la zona del accidente ferroviario en Urda. La prohibición afecta a dos kilómetros de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en ambos sentidos.
Solo podrán permanecer allí los cuerpos de seguridad, los equipos de salvamento y asistencia sanitaria y el personal judicial autorizado. La resolución también impide retirar objetos o captar y difundir imágenes del área afectada.
La investigación del accidente ferroviario en Urda queda bajo secreto
La medida pretende proteger las evidencias, las pruebas y los indicios mientras se aclaran las circunstancias del siniestro, según el comunicado del Tribunal Superior de Justicia recogido por Europa Press. La jueza ha ordenado igualmente que la Policía Judicial de Toledo se haga cargo de las cajas negras de los trenes siniestrados que sean localizadas para someterlas después a análisis.
Otra diligencia sitúa a los agentes en el centro de control de Atocha. Allí deberán recopilar la información sobre la circulación ferroviaria en el entorno del accidente y el informe de la comisión investigadora de ADIF relativo a las personas que controlaban el mando cuando ocurrió.
La Policía Judicial de Toledo también recabará de ADIF los datos sobre los protocolos aplicados durante los minutos anteriores, el momento del siniestro y el periodo posterior.
Por último, la instructora ha declarado secretas las actuaciones judiciales mediante un auto.