El Gobierno de Castilla-La Mancha pedirá a la Comisión Europea que reconozca como zona poco poblada a 267 municipios de las comarcas de Molina, Sierra Norte y las Alcarrias de Guadalajara. Emiliano García-Page ha avanzado esta iniciativa antes de intervenir en un debate sobre oportunidades, servicios y calidad de vida en los territorios europeos celebrado en Mullingar, Irlanda.
La Junta sostiene que estos municipios comparten problemas de despoblación con territorios próximos de Cuenca, Teruel y Soria. La petición busca que puedan optar a niveles de financiación superiores y preferentes, así como a deducciones y ayudas fiscales específicas.
La petición de zona poco poblada ante Europa
Castilla-La Mancha considera que las actuales Directrices de Ayuda Regional aplican una definición demasiado rígida. Según el Ejecutivo autonómico, el criterio basado en el nivel administrativo NUTS3 deja fuera a áreas con graves dificultades demográficas que no alcanzan esa clasificación.
García-Page ha defendido que el reconocimiento europeo permitiría ampliar el margen de ayudas, beneficios y promoción para estos municipios. El presidente regional ha situado esta reclamación junto a la Ley de Medidas frente a la Despoblación aprobada en 2021 en Castilla-La Mancha.
En la reunión también han participado el vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, y la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo.
Beneficios fiscales contra la despoblación
El presidente autonómico ha recordado que las deducciones vigentes en las zonas afectadas son de carácter regional. Según ha explicado, Castilla-La Mancha deja de recaudar alrededor de 100 millones de euros al año por los beneficios fiscales dirigidos a personas, empresas, autónomos y pymes que viven o se instalan en esos territorios.
García-Page también ha señalado que una de cada cuatro personas que llega a Castilla-La Mancha se instala en municipios incluidos en el mapa de despoblación. A su juicio, el dato refleja el efecto combinado de las ayudas, los servicios públicos, la sanidad, la educación y las infraestructuras.
El presidente regional ha defendido que Castilla-La Mancha es la única región de España y Europa que cuenta con una ley propia frente a la despoblación y ha confiado en que la propuesta permita avanzar hacia un reconocimiento europeo para estas zonas.