La secretaria confederal de Salud Laboral de UGT, Patricia Ruiz, ha solicitado este viernes que la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se mantenga «fuera de cualquier debate politizado». Ruiz se mostró satisfecha por la inminente aprobación de esta reforma por parte del Consejo de Ministros, prevista para la próxima semana.
Inauguración de la jornada sobre prevención laboral
La dirigente sindical hizo estas declaraciones junto al secretario de Formación y Proyectos de UGT Castilla-La Mancha, Óscar Molina, antes de inaugurar la jornada ‘Prevención para el siglo XXI. Avances, retos y papel del sindicato’.
Datos preocupantes de siniestralidad laboral
Ruiz destacó que «nadie puede estar de acuerdo» con las estadísticas que indican que, de media, 700 personas mueren cada año debido a accidentes laborales, y que en los últimos cinco años han fallecido 4.000 personas, cifra que sigue en aumento. «Esto es inaceptable por razones humanitarias, sociales y económicas», subrayó.
Colaboración y propuestas
La secretaria de Salud Laboral señaló que «todo el mundo» ha tenido la oportunidad de presentar propuestas al anteproyecto de ley. Desde UGT, expresaron su disposición a dialogar con otros sectores de la sociedad para revisar posibles modificaciones a los puntos acordados.
Necesidad de modernizar la ley
Ruiz reconoció que «esta ley llega tarde, pero tiene que llegar», y se comprometió a trabajar con los partidos políticos para alcanzar un entendimiento en las propuestas complementarias para el texto, que ya ha sido sometido a audiencia pública y acordado por los sindicatos con el Gobierno.
Enfoque en la salud mental y riesgos emergentes
La reforma busca actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales al siglo XXI, abordando temas como las enfermedades profesionales que actualmente no se reconocen, incluyendo los accidentes por golpe de calor y la salud mental, un problema subyacente a muchas enfermedades y accidentes laborales.
Nuevo observatorio de salud laboral
En este contexto, UGT presentó esta semana un observatorio de salud laboral, diseñado para que los trabajadores y trabajadoras puedan acceder a asistencia de primeros auxilios psicológicos y recibir una primera consulta gratuita a través de un enlace, brindando así una puerta de apoyo ante sus necesidades.
Datos alarmantes de siniestralidad en el país
Durante la jornada, también se resaltó la importancia de que la ciudadanía conozca los «insoportables datos» sobre la siniestralidad laboral, que el año pasado alcanzó un total de 735 muertes. En lo que va de este año, los accidentes laborales han aumentado un 6%. «Son cifras que deben hacernos reaccionar», enfatizó Ruiz.
Retos en la negociación de la nueva ley
Ruiz se refirió a la negociación de la nueva ley de riesgos laborales y lamentó que la patronal decidiera abandonar la mesa de diálogo. «Los sindicatos, junto con el Gobierno, decidimos avanzar con un texto que se presentará al Parlamento para que la sociedad conozca sus déficits y virtudes», manifestó.
Modernización necesaria de la legislación
La reforma busca modernizar una ley de 30 años que ha quedado desfasada. «Esta ley del siglo XX está muy alejada de la realidad actual, ya que no considera los riesgos digitales, la salud mental, los riesgos climáticos ni la perspectiva de género», añadió Ruiz.
Fortalecimiento de la formación para pequeñas y medianas empresas
La reforma también tiene como objetivo reforzar las iniciativas que apoyen a las pequeñas y medianas empresas para garantizar que la prevención de riesgos laborales se implemente en todos los rincones del país, concluyó la secretaria confederal.
Por su parte, Óscar Molina, secretario de Formación y Proyectos de UGT Castilla-La Mancha, destacó la importancia de la salud en el trabajo, lo que motiva la celebración de esta jornada en Toledo. «Aún queda mucho por hacer para que los trabajadores encuentren entornos más seguros», afirmó.
Finalmente, Molina mencionó que en Castilla-La Mancha, en los dos primeros meses de este año, se registraron 4.195 accidentes laborales, de los cuales 42 fueron graves, y ya se han producido 8 muertes en centros de trabajo en la región. Por ello, subrayó la necesidad de actualizar y modernizar la ley a la realidad actual.