La seguridad del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá contó con tecnología para proteger los 11 estadios estadounidenses del torneo y más de 50 emplazamientos estratégicos, entre ellos zonas de aficionados y los espacios de concentración de las selecciones.
Axon colaboró con las autoridades locales durante la competición mediante herramientas para detectar drones no autorizados, controlar el espacio aéreo y compartir imágenes en tiempo real. El despliegue se extendió a los recintos deportivos y a otros puntos vinculados a la celebración del campeonato.
La seguridad del Mundial integró radares y cámaras
Los equipos operativos utilizaron la plataforma Dedrone C2 para reunir en una sola visión la información obtenida por radares, sensores de radiofrecuencia y cámaras. Así podían localizar y seguir dispositivos próximos a las instalaciones cuando no contaban con autorización.
La solución se apoyó en unidades móviles, que ampliaron la cobertura en las zonas con mayor afluencia. También quedó conectada con la plataforma Fusus, lo que permitió a agentes locales y federales, junto con los centros de mando, consultar imágenes de la situación al mismo tiempo.
Traducción simultánea para los cuerpos de seguridad
El dispositivo tecnológico incorporó traducción simultánea en más de 50 idiomas. Esta función facilitó la comunicación entre los servicios de seguridad y los visitantes internacionales que acudieron a las sedes del torneo.
La organización afrontó un campeonato con 48 selecciones, 104 partidos y 16 ciudades sede repartidas entre Estados Unidos, Canadá y México. Ese volumen obligó a coordinar la protección de los estadios con la vigilancia de otros espacios de concentración y reunión de aficionados.
Axon plantea extender el sistema a las emergencias
Enrique López, country manager de Axon en España, vinculó el aprendizaje del torneo tanto al resultado deportivo como a la coordinación operativa fuera del campo. «La victoria de España será recordada por lo ocurrido sobre el terreno de juego, pero el Mundial también dejó aprendizajes importantes fuera de él. Proteger un acontecimiento de esta magnitud exige que distintos organismos puedan ver, comprender y responder de forma coordinada. La tecnología de Axon ayudó a convertir información procedente de múltiples fuentes en una visión operativa común», manifestó.
Después del campeonato, la empresa confirmó que trabaja para trasladar estas capacidades a la gestión cotidiana de emergencias, la protección de grandes eventos y la respuesta operativa de los cuerpos de seguridad pública.