Este lunes, el CESM Castilla-La Mancha ha hecho un llamado a la huelga de sanitarios, criticando la actitud del Ministerio de Sanidad ante la falta de diálogo. La ministra Mónica García ha sido señalada por el sindicato, que considera que su enfoque en sus aspiraciones políticas, como su intención de postularse para presidir la Comunidad de Madrid, ha mermado su capacidad como interlocutora.
Declaraciones de CESM en Toledo
Desde el Hospital Universitario de Toledo, Carlos Vicario, secretario provincial del CESM, ha expresado su descontento, recordando que la semana pasada el Comité de Huelga Nacional exigió la dimisión de la ministra por no respetar la veracidad de los hechos. Vicario ha compartido su perspectiva sobre el seguimiento de la huelga, asegurando que está siendo «muy significativo», con un promedio de participación de entre el 70 y el 80 por ciento, aunque no ha podido visitar todos los departamentos.
«En algunos servicios, la huelga se está siguiendo al cien por cien, mientras que en otros se sitúa alrededor del 80 por ciento y hay algunos que han llegado cerca del 50 por ciento», mencionó Vicario.
Reivindicaciones a nivel nacional
Entre las principales demandas del CESM a nivel nacional destacan la grave falta de médicos y facultativos, que afecta el funcionamiento del sistema sanitario. Las listas de espera siguen en aumento y muchos hospitales y centros de salud carecen del personal necesario. Asimismo, las condiciones laborales actuales dificultan la cobertura de plazas, especialmente en áreas vulnerables o de difícil acceso.
El colectivo médico y facultativo también ha señalado la necesidad de «poner fin a una situación sin límites claros en la jornada laboral», exigiendo una jornada digna de 35 horas semanales, similar a la que se establece para otros empleados públicos.
Demandas a nivel regional
Vicario ha aclarado que el CESM continuará con las movilizaciones a nivel regional, ya que los avances en las negociaciones no son suficientes, a pesar de los cambios en la activación de la carrera profesional. «Finalmente se ha resuelto una situación de injusticia que llevaba años sin solución. Aunque no hemos conseguido todas nuestras metas, el acuerdo inicial ha sido satisfactorio para todos», destacó.
Aun así, lograr este objetivo no es suficiente, y el sindicato mantiene sus reivindicaciones orientadas a «mejoras asistenciales y ofrecer a la población una atención sanitaria de calidad». Entre las cuestiones prioritarias se encuentran la gestión de las plantillas y los recursos necesarios para garantizar la atención sanitaria que la población necesita, así como mejoras en la retribución de la productividad variable, que ha sido suspendida desde hace tiempo.
Vicario concluyó afirmando que «las conversaciones están en marcha», aunque reconoce que avanzan «mucho más despacio de lo que nos gustaría», subrayando que el objetivo es acelerar el proceso para desconvocar la huelga.
