En un desayuno informativo celebrado en Madrid por La Razón, el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha manifestado su apoyo al proyecto de la M70, una circunvalación que conectaría a Madrid con diversas localidades castellanomanchegas. Núñez considera que esta iniciativa representa «una gran oportunidad», aunque ha dejado claro que su realización depende de un Gobierno encabezado por el Partido Popular.
Núñez destaca las oportunidades del proyecto M70
Durante su intervención, Núñez explicó que la M70, que uniría ciudades como Ávila, Toledo, Cuenca, Guadalajara y Segovia, podría generar importantes ventajas para Castilla-La Mancha al absorber el crecimiento de la Comunidad de Madrid. «Voy a apoyar sin ningún tipo de dudas para que podamos tener nuevos espacios de entrada a ese gran conglomerado que será la M70 desde el punto de vista internacional y nacional», afirmó el líder del PP en la región.
Un motor para el crecimiento de Castilla-La Mancha
El dirigente popular ha destacado que el crecimiento de Madrid es una oportunidad crucial para posicionar a Castilla-La Mancha como «la locomotora del país», transformando a la región en «el socio estratégico de crecimiento de la Comunidad de Madrid». Para lograrlo, subrayó la necesidad de desarrollar suelo industrial, urbano, logístico y para infraestructuras energéticas que impulsen el desarrollo económico.
Críticas al Gobierno actual
No obstante, Núñez fue contundente al afirmar que el proyecto no se llevará a cabo mientras el Partido Socialista esté en el poder. «El Gobierno de Emiliano García-Page se dedica a gobernar como si hubiera un muro con respecto a los territorios», aseguró, añadiendo que los socialistas están frenando los proyectos debido a un temor a la pérdida de control electoral.
El presidente del PP también recordó que en los últimos 11 años, bajo la dirección del actual Gobierno, «no se ha llevado a cabo ni un solo kilómetro de autovía». Para Núñez, la M70 es «una pieza fundamental del programa de desarrollo de infraestructuras que vamos a emprender desde el Gobierno de Castilla-La Mancha», lo que requiere una «convergencia fiscal, urbanística y administrativa» para facilitar el crecimiento económico.
Ironía sobre García-Page y su gestión
En un tono irónico, Núñez afirmó que si existieran unos Goya de la política, el premio debería ir para Emiliano García-Page, argumentando que el presidente castellanomanchego «dice una cosa y hace la contraria». Recordó momentos como las primarias entre Susana Díaz y Pedro Sánchez, donde García-Page afirmó que dejaría la política si Díaz no ganaba, así como su promesa de no gobernar con Podemos, que luego se contradijo al formar un gobierno con ellos.
También criticó a Page por su postura sobre la amnistía, señalando que sus diputados votaron a favor de ella, a pesar de sus declaraciones en contra. «Es mentira que Emiliano García-Page no controle a sus diputados nacionales», sentenció Núñez.
El desgaste del PSOE
Por otro lado, Núñez advirtió sobre el «desgaste» absoluto de la marca PSOE, indicando que su popularidad está «por los suelos» y que los datos demoscópicos reflejan un deterioro continuo. Según él, existe un consenso entre la ciudadanía sobre la incapacidad del Partido Socialista para gobernar ninguna institución en el momento actual. Abogó por que el PSOE pase a la oposición para facilitar un «proceso de sanación o de regeneración democrática».
Finalmente, el presidente del PP concluyó que «España necesita, por salud democrática y eficiencia económica, pasar página del socialismo» y centrarse en las personas y en aquellos que generan actividad y bienestar en el país.
