El PSOE de Zaragoza ha pedido a la alcaldesa y presidenta de la Sociedad Nueva Romareda, Natalia Chueca, que entregue los contratos relacionados con la explotación del futuro estadio y con el abono de 8 millones de euros al Real Zaragoza. La solicitud se llevará a la Junta de Portavoces prevista para el 31 de agosto, mientras el Gobierno municipal acusa a los socialistas de mantener una «evidente obsesión» con el proyecto.
El PSOE reclama los contratos de la Nueva Romareda
La portavoz socialista, Lola Ranera, y el concejal Horacio Royo quieren acceder al contrato de arrendamiento de industria firmado entre Nueva Romareda y el club, así como al documento relativo al uso del Ibercaja Estadio. El grupo sostiene que la información sobre el pago apareció en las cuentas anuales y en la documentación de auditoría publicada en la web de la sociedad, pero no a través de una comunicación directa.
Ranera ha reclamado conocer las condiciones concretas del acuerdo y el destino y justificación de la cantidad abonada. Según explicó, la sociedad pagó los 8 millones el 4 de marzo, dos días después de que se aprobara el contrato.
La dirigente socialista también ha cuestionado que los grupos de la oposición conozcan decisiones de ese alcance meses después. A su juicio, la gestión de una entidad mayoritariamente pública exige mayor transparencia y control político.
La respuesta del Gobierno de Zaragoza
El Ejecutivo municipal ha defendido que las cuentas de Nueva Romareda son públicas, accesibles y están sometidas a los controles establecidos. En la nota difundida, asegura que esas revisiones no han detectado los problemas que, según su versión, el PSOE viene anunciando desde el inicio del proyecto.
El Gobierno de la ciudad considera que la reforma del estadio responde a una necesidad de Zaragoza y que puede contribuir a consolidar su candidatura como sede del Mundial masculino de 2030. También presenta la infraestructura como un foco de desarrollo económico, empleo y renovación urbana.
La respuesta municipal acusa al PSOE de convertir la obra en una disputa partidista y de no ofrecer un modelo alternativo para la capital aragonesa. El Ejecutivo le ha pedido que abandone la «confrontación constante» y deje de obstaculizar el proyecto.
La oposición pide presencia en el consejo
Ranera ha reclamado que el PSOE entre en el Consejo de Administración de Nueva Romareda para reforzar la supervisión de una sociedad que gestiona fondos públicos. También ha puesto en duda el papel de los representantes de otros grupos que ya forman parte de ese órgano.
La portavoz socialista ha insistido en que el estadio todavía está en construcción y ha comparado el pago de un contrato de explotación con abonar el alquiler de una vivienda antes de que esté terminada. Su petición incluye explicaciones detalladas sobre el acuerdo y sobre el pago realizado al Real Zaragoza.