El presidente autonómico, Emiliano García-Page, ha defendido que «libertad y orden son dos caras de la misma moneda» y ha rechazado la idea de que ambos conceptos sean incompatibles. «Hay mucha gente que contrapone libertad y orden», ha señalado, antes de calificarlo como «una gran falacia».
García-Page también ha lamentado que «el país no responde al odio que se genera desde arriba, aunque termina calando». Según ha añadido, quienes llevan uniforme pueden verse «muchas veces, en medio» de esa situación.