Ante las Cortes regionales, el consejero de Fomento, Nacho Hernando, defendió hoy la ley de vivienda de Castilla-La Mancha, una propuesta que combina la movilización de suelo con la simplificación urbanística.
La iniciativa contempla que el suelo terciario que permanece baldío pueda destinarse a viviendas con algún tipo de protección pública. Según explicó Hernando, ese cambio permitiría aumentar un 20 por ciento tanto la edificabilidad como la densidad.
Una ley para movilizar suelo y vivienda protegida
Hernando presentó la proposición como una respuesta de gran alcance ante las dificultades de acceso a la vivienda. La calificó de «innovadora, ambiciosa y pionera» y sostuvo que situará a Castilla-La Mancha «a la vanguardia de España» en la búsqueda de soluciones.
El consejero defendió que el mercado necesita medidas de mayor intensidad. «Se trata de intentar plantear medidas ya de cirugía mayor, no vale la homeopatía para resolver la enfermedad que sufre el mercado de la vivienda», afirmó.