La suspensión del Levante-Athletic llegó, a juicio del presidente de la Generalitat, demasiado tarde. Juanfran Pérez Llorca calificó de imprudente que LaLiga no frenara antes el encuentro previsto el miércoles en el Ciutat, mientras Valencia estaba bajo alerta naranja por lluvias.
El partido se canceló cuando el agua caía con intensidad y los aficionados ya se habían desplazado al estadio. Llorca realizó estas declaraciones este jueves desde el puesto de mando de Metrovalencia, donde respondió a preguntas de los medios.
El Levante-Athletic se suspendió con los aficionados ya en el campo
El dirigente autonómico recordó que el Ayuntamiento de Valencia había recomendado que el encuentro no se celebrara con una alerta naranja. La decisión correspondía a LaLiga, ya que en ese nivel de aviso el partido podía disputarse, mientras que una alerta roja habría obligado a suspenderlo.
Según explicó Llorca, la intensidad de las precipitaciones hizo que por momentos la situación se acercara más a los parámetros de una alerta roja. «A mí me parece una imprudencia», afirmó el presidente de la Generalitat.
También comparó la continuidad del partido con la suspensión de otras actividades en la ciudad. Señaló que el Ayuntamiento ya había comunicado el día anterior que cancelaría actos durante la tarde, al igual que se suspendieron actividades escolares, y cuestionó que se mantuviera el encuentro de fútbol.
Llorca aseguró que no intervino en la decisión de LaLiga y sostuvo que el organismo tendrá que explicar sus razones. «Sus motivos tendrán y ellos tendrán que explicarlo», declaró, antes de insistir en que, como ciudadano, consideró imprudente que el partido llegara a mantenerse hasta que finalmente fue suspendido.