La Junta de Castilla-La Mancha ha dado a conocer varias actuaciones en la región sobre energía colectiva, abastecimiento de agua, gestión de residuos y protección de la fauna. La consejera portavoz, Esther Padilla, ha sido la encargada de comunicar estas decisiones, entre ellas una inversión de más de 5,3 millones de euros para mejorar una estación de tratamiento de agua en Illana.
La Junta de Castilla-La Mancha impulsa el uso colectivo de la energía
Padilla ha defendido que la nueva iniciativa representa un avance respecto al autoconsumo individual y permite extender ese modelo a fórmulas colectivas. La consejera ha descrito el proyecto como «un ejemplo de la apuesta del Gobierno regional por seguir socializando la energía, un camino que iniciamos con el fuerte apoyo e impulso al autoconsumo individual y que ahora da el paso a hacerlo de forma colectiva».
El teletipo no concreta las características de la iniciativa, pero sí vincula su desarrollo con la estrategia autonómica de apoyo al autoconsumo y con la ampliación de sus posibilidades a grupos de usuarios.
Más de cinco millones para la planta de agua de Illana
La responsable regional también ha comunicado la autorización de una inversión superior a los 5,3 millones de euros. El presupuesto se destinará a obras de mejora en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de El Girasol, situada en Illana.
La información facilitada no detalla el calendario de los trabajos ni las actuaciones concretas que se ejecutarán en esta instalación.
Acción judicial por la muerte de un lince ibérico
En materia de protección de la fauna, el Gobierno autonómico ha autorizado al gabinete jurídico a personarse como parte en las diligencias previas abiertas por la presunta comisión de un delito relacionado con la protección de los animales.
La actuación se refiere a la muerte de un ejemplar de lince ibérico en la finca San Bruno, en Viso del Marqués. La Junta comparecerá «como acusación particular», según ha informado Padilla.
La consejera ha añadido otro acuerdo: un nuevo decreto fijará las características de los puntos limpios atendiendo al tamaño de la población. La norma busca facilitar la recogida correcta de residuos, evitar vertidos incontrolados y favorecer la reutilización y el reciclaje.