El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, se reunió recientemente con los productores del coto arrocero de Hellín para presentarles una nueva línea de ayudas destinada a compensar a los agricultores que asumen compromisos ambientales más rigurosos.
Nueva ayuda para los agricultores
Esta iniciativa se ha comenzado a implementar con la publicación, el pasado viernes, en el Diario Oficial de la Orden de bases, que regula estas ayudas públicas en régimen de mínimis que los interesados deberán solicitar junto con la PAC.
Compromisos agroambientales
De acuerdo con el texto oficial, se compensará a los agricultores que acepten compromisos agroambientales, que incluyen dejar un 5 por ciento de la superficie sin cosechar para la fauna o elementos tradicionales. Esta medida puede aplicarse en una única parcela o en varias. Además, los agricultores deberán realizar una ‘seca’ de 12 días en julio y permitir el retorno del agua al río desde los bancales, tal y como se ha hecho tradicionalmente. Para acceder a la ayuda, deberán presentar antes del 30 de noviembre una memoria que demuestre el cumplimiento de estos requisitos.
Detalles de la compensación económica
El importe de la ayuda asciende a 400 euros por hectárea y se financiará a través de los presupuestos generales de la Junta de Comunidades. Aunque se trata de una ayuda dentro de la concurrencia competitiva, el consejero aseguró que «vamos a atender con total seguridad a todas las solicitudes que se realicen».
Incompatibilidad y compatibilidad de ayudas
Desde el Ejecutivo regional se ha aclarado que esta línea de ayudas es incompatible con otras subvenciones públicas que persigan el mismo objetivo, pero sí se puede combinar con la ayuda asociada a la producción sostenible de arroz de la PAC.
Valor del arroz de Hellín
Julián Martínez Lizán destacó la importancia de esta ayuda para mantener un cultivo que es único en la región y en el país, dado que se trata del único arroz de montaña que se cultiva en España. El consejero subrayó la «extrema calidad» de este producto, que cuenta con la protección de la DOP Calasparra, que abarca tres municipios: Hellín, Calasparra y Moratalla. Las variedades cultivadas en la zona son Balilla X Sollana y Bomba. Con esta nueva ayuda, se busca «relanzar e incrementar este cultivo», que ha experimentado una disminución en los últimos años, tal como explicó el consejero de Agricultura.
Situación actual de los productores
En la actualidad, Hellín cuenta con 17 productores, según los datos de la última campaña de la PAC. Sin embargo, esta cifra puede variar entre 20 y 25, dependiendo de la comunidad autónoma donde se declare la superficie cultivada, ya sea en Castilla-La Mancha o en la comunidad de Murcia.
Importancia cultural y social del cultivo
Por último, Julián Martínez Lizán resaltó el carácter diferenciador de este cultivo, que está respaldado por una denominación de origen, la primera que se estableció en España para alimentos. «Vale la pena luchar por un cultivo que ha aportado tanto cultural, paisajística y socialmente a la zona, y es fundamental mantenerlo vivo», concluyó el consejero.
