La Federación Italiana de Fútbol ha retirado este miércoles su respaldo a Gianni Infantino para las elecciones presidenciales de la FIFA, previstas en marzo de 2027. La decisión, comunicada en la página web de la FIGC, coincide con la posición de la UEFA y de su presidente, Aleksander Ceferin.
El organismo italiano vincula su postura a las iniciativas impulsadas recientemente por Infantino sobre la gobernanza y la evolución de las competiciones internacionales. Italia también ha avanzado que continuará coordinándose con la UEFA y con otras federaciones europeas.
La Federación Italiana de Fútbol se alinea con la UEFA
El comunicado de la FIGC presenta el cambio de respaldo como una declaración pública de su posición. «Esta decisión tiene como objetivo expresar de forma clara y transparente la posición de la FIGC, en pleno acuerdo con la UEFA y su presidente, Aleksander Ceferin, con respecto a las recientes iniciativas promovidas por el presidente de la FIFA en materia de gobernanza y desarrollo de las competiciones internacionales», señaló la federación.
Giovanni Malagò, presidente de la Federación Italiana de Fútbol, confirmó que Italia mantendrá ese trabajo conjunto con las federaciones europeas. Su mensaje reclama una dirección del fútbol apoyada en varios criterios, entre ellos el mérito, la solidaridad, la sostenibilidad y el peso de los aficionados.
Malagò defiende diálogo y responsabilidad compartida
«Debemos promover una visión del fútbol basada en el mérito, la solidaridad, la sostenibilidad y la importancia de los aficionados», declaró Malagò. El dirigente añadió que la federación italiana se identifica con una forma de gestión basada en el intercambio de opiniones y la responsabilidad común.
«Nos reconocemos en un modelo de diálogo, escucha y responsabilidad compartida que hasta ahora ha permitido al fútbol crecer, innovar y, al mismo tiempo, defender sus principios fundacionales», zanjó el presidente de la FIGC.
El proyecto sobre los derechos comerciales, en el origen de la tensión
La posición italiana llega después de que trascendieran los planes de Infantino para transferir el 20 por ciento de los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA a una filial del propio organismo. En esa estructura podrían participar inversores privados.
El proyecto ha provocado el rechazo de varias federaciones y confederaciones, que también han cuestionado al presidente de la FIFA ante las próximas elecciones. La votación está fijada para marzo de 2027.