El debate sobre la posibilidad de que Euskadi acoja el Mundial de fútbol de 2030 ha generado una serie de reacciones por parte del Gobierno Vasco, que ha instado a la calma y al respeto hacia las decisiones de las instituciones implicadas. Este evento, que se llevará a cabo en España, Portugal y Marruecos, conlleva importantes «implicaciones económicas y logísticas» que deben ser consideradas cuidadosamente.
Reflexiones sobre la candidatura
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, expresó el pasado lunes que se están llevando a cabo «profundas reflexiones» respecto a la posibilidad de que el estadio de San Mamés sea una de las sedes del Mundial. Esta declaración surge tras las dudas planteadas por el alcalde de Donostia-San Sebastián, Jon Insausti, sobre la idoneidad de la capital guipuzcoana como sede del torneo.
Valoraciones necesarias
Durante la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno, la portavoz del Ejecutivo vasco, Maria Ubarretxena, destacó que «una decisión de esta trascendencia no puede despacharse con un sí o un no». Según Ubarretxena, es crucial realizar valoraciones que tomen en cuenta las múltiples «implicaciones económicas, logísticas, técnicas, de seguridad y la afectación en la vida diaria de la ciudadanía en estas ciudades».
La portavoz también subrayó la importancia de que las instituciones directamente implicadas, como las diputaciones y los ayuntamientos, se encuentren en una fase de evaluación y reflexión.
La decisión de la FIFA
Ubarretxena recordó que «la última palabra la tendrá la FIFA» y que esta decisión no se conocerá antes de enero de 2027. «Por tanto, todavía quedan siete meses y queremos transmitir también tranquilidad», manifestó.
Apoyo a la candidatura
Al ser preguntada sobre si considera positivo que el Mundial se celebre en Euskadi, Ubarretxena afirmó que todas las instituciones de la región «apoyaron la candidatura». En este momento, las diputaciones y ayuntamientos involucrados están evaluando las condiciones impuestas por la FIFA y están en un periodo de reflexión, el cual el Gobierno Vasco respeta.
Ubarretxena insistió en que «hasta enero de 2027 no se tomará ninguna decisión, por lo tanto, tranquilidad». Asimismo, rechazó que las dudas sobre la elegibilidad de Bilbao y Donostia-San Sebastián como sedes estén relacionadas con la posibilidad de que España juegue en Euskadi. «Desde el momento en que las ciudades optan a la candidatura, saben que pueden recibir la visita de cualquier tipo de selección», concluyó, instando nuevamente a mantener la calma y permitir que las instituciones realicen su reflexión pertinente.
Finalmente, la portavoz del Gobierno Vasco admitió no tener un conocimiento «exhaustivo» de las exigencias de la FIFA y mencionó que no se discutió en el Consejo de Gobierno la postura de los socialistas de Bizkaia, quienes han solicitado que se mantenga la candidatura de Bilbao como sede del Mundial.
