El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reprochado a la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, que anime a movilizarse contra el Ejecutivo mientras forma parte de él. En una entrevista emitida este miércoles en RNE, ha defendido que la coalición no se romperá aunque el pleno extraordinario del Congreso rechace los decretos de vivienda este viernes.
García-Page ha calificado de «un monumento a la incoherencia» la posición de Díaz. A su juicio, si un ministro quiere protestar contra su propio Gobierno, debería abandonar el cargo, aunque ha admitido que la decisión final podría depender de los partidos que sostienen al Ejecutivo y no de sus miembros.
García-Page cuestiona los decretos de vivienda
El dirigente castellanomanchego considera que dividir las medidas en dos textos responde a una salida práctica ante la dificultad de reunir apoyos muy distintos. En su opinión, el contenido combina planteamientos enfrentados, desde sectores situados a la izquierda del PSOE hasta Junts.
Pese a sus críticas, ha valorado que se haya aprobado una respuesta para frenar la situación provocada por el desahucio de Maricarmen. También ha sostenido que España carece de una política de vivienda estable y que las decisiones adoptadas durante años han hecho más difícil actuar sobre el mercado.
Una solución que exigiría entre cinco y seis años
Para García-Page, corregir el problema requiere estabilidad política y un plazo de cinco o seis años. Ha defendido aumentar la construcción de viviendas de distintos tipos, con una producción anual de entre 300.000 y 400.000 unidades, frente a una cifra actual inferior a 100.000.
El presidente autonómico ha relacionado la escasez de oferta con la entrada de fondos buitre y ha atribuido parte del coste de las viviendas al suelo, que supondría entre un 40% y un 50%. También ha señalado que una ley relacionada con esta materia quedó bloqueada en el Congreso por el PP.
Por último, ha descrito la situación como una crisis derivada del crecimiento del país. Ha citado como ejemplos la presión sobre las líneas del AVE, las redes de comunicación, las infraestructuras portuarias y las autovías.