La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha expresado su esperanza de que el año 2026 marque un cambio significativo en la defensa y fortalecimiento de los servicios públicos en la región, con la intención de poner fin a unos recortes que el sindicato califica de «crónicos». Estos recortes, según CSIF, impactan directamente tanto a los empleados públicos como a la calidad de la atención que reciben los ciudadanos.
Acuerdo salarial y su aplicación
En una reciente nota de prensa, CSIF destacó el logro del acuerdo salarial que debe ser aplicado obligatoriamente por todas las administraciones. Este acuerdo, firmado con el Ministerio de Hacienda el pasado 27 de noviembre, contempla un aumento retributivo del 4% para el año 2026, que se desglosa en un 2,5% correspondiente a 2025 y un 1,5% para 2026. Este incremento salarial formará parte de un aumento total que alcanzará el 11,4% en 2028. Sin embargo, el sindicato enfatiza que en Castilla-La Mancha, este acuerdo debe ir acompañado de políticas autonómicas adecuadas.
Derechos y condiciones laborales afectadas
Lorenzo Domínguez, presidente de CSIF Castilla-La Mancha, subrayó que «estamos hablando de derechos como la carrera profesional sanitaria, el pago del verano a los interinos docentes o las elevadas ratios y horario lectivo». También hizo hincapié en la falta de personal y las restricciones en las incorporaciones dentro de la Administración General de la Comunidad Autónoma, donde hay puestos vacantes y servicios que se externalizan.
Impacto de los recortes en la Función Pública
El sindicato alertó que estos recortes no solo afectan a un sector específico, sino que tienen un impacto transversal en toda la Función Pública. Entre las medidas adversas, CSIF destaca la eliminación del Plan de Acción Social durante el mandato de Cospedal, que aún no ha sido restaurado, así como una tasa de temporalidad que consideran «inasumible»: actualmente, uno de cada tres empleados públicos en la región mantiene una relación laboral temporal con la Administración.
Necesidad de un cambio de rumbo
Para CSIF, esta situación evidencia la urgencia de un cambio de dirección. «Es imprescindible apostar de forma decidida por los servicios públicos y por quienes los sostienen cada día», afirmó Domínguez, quien confía en que 2026 sea el año que ponga fin a los recortes y avance hacia una Administración más equitativa y con los recursos necesarios.
Falta de diálogo con el gobierno regional
Finalmente, CSIF criticó la falta de diálogo del presidente García-Page con el primer sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha, mientras que sí mantiene comunicación con CCOO y UGT.
