La Real Federación Española de Fútbol prepara un acuerdo con una clínica de fertilidad para que las jugadoras de la selección puedan recurrir a la congelación de óvulos y compatibilizar la maternidad con su carrera deportiva. La firma está prevista para las próximas semanas, según ha avanzado «El País» y ha confirmado la federación a Europa Press.
La iniciativa responde a una petición trasladada por las capitanas de la selección, que plantearon cómo afrontar la maternidad mientras mantienen su actividad profesional. Alexia Putellas explicó esta cuestión en una entrevista publicada este domingo por «El País».
«Es un avance enorme porque la Federación entiende que estás sirviendo a tu país en contra de tu tiempo biológico, que no puedes parar y no puedes ser madre porque necesitas tu cuerpo para trabajar».
La futbolista describió así el alcance de una medida que todavía debe concretarse mediante el acuerdo con la clínica. El objetivo anunciado es ofrecer a las internacionales una opción para preservar su fertilidad ante las exigencias de la competición.
La congelación de óvulos llega al fútbol de élite
La propuesta de la federación se suma a otras medidas adoptadas por organizaciones deportivas profesionales. La WTA, la Asociación de Tenis Femenino, aprobó en junio de 2025 la «Regla de Especial Protección de la Fertilidad».
Ese sistema permite a las tenistas ausentarse de la competición para someterse a procedimientos de protección de la fertilidad, como la congelación de óvulos o embriones. También contempla su regreso con una clasificación protegida, de modo que el ránking no resulte afectado.
Medidas públicas y empresariales para preservar la fertilidad
Algunas administraciones han empezado a aplicar medidas dirigidas a mujeres que desean preservar su fertilidad. El Servizo Galego de Saúde anunció en 2024 que permitiría congelar óvulos a mujeres sin patologías de forma progresiva por tramos de edad, con un programa previsto hasta 2028.
El debate también llegó años antes al ámbito empresarial. En 2014, Facebook y Apple comunicaron que asumirían el coste de la congelación de óvulos para las empleadas que quisieran retrasar la maternidad.
Aquella decisión provocó posiciones enfrentadas: unas voces la interpretaron como un apoyo para desarrollar la carrera profesional y otras como una herramienta para retener a las trabajadoras en sus puestos.