El Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado un paso significativo en su estrategia de prevención de incendios forestales al lanzar una convocatoria de ayudas que ascienden a 23 millones de euros. Esta iniciativa está destinada a intervenir en 15.000 hectáreas de monte, con el objetivo de anticiparse a la campaña de alto riesgo y disminuir la probabilidad de grandes fuegos en la región.
Detalles de la convocatoria de ayudas
La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, anunció esta medida el miércoles, enfatizando que la clave está en actuar antes de que surjan problemas, en lugar de esperar a que se produzcan incendios. En este contexto, subrayó la importancia de la prevención para evitar situaciones de alto riesgo durante el verano.
Las ayudas se destinarán a financiar tratamientos selvícolas, que incluyen desbroces, podas, cortas selectivas y el mantenimiento de cortafuegos. Estas acciones están orientadas a limpiar el monte, mejorar su seguridad y facilitar las labores de extinción en caso de que se produzca un incendio.
Financiación y beneficiarios
La convocatoria cubrirá hasta el 100% del coste de los trabajos, con un límite de 3.000 euros por hectárea y 40.000 euros por beneficiario. Podrán acceder a estas subvenciones ayuntamientos, propietarios forestales y profesionales del medio rural, con el fin de involucrar al territorio en las tareas de prevención y, al mismo tiempo, estimular la actividad económica y el empleo en las áreas rurales.
De acuerdo con Padilla, el programa no se limita a intervenciones puntuales, sino que contempla una planificación a medio plazo, permitiendo que los trabajos se desarrollen entre 2027 y 2029. Esto asegura la continuidad en las labores de limpieza y mantenimiento del monte.
Financiación de la iniciativa
En cuanto a la financiación, Padilla detalló que el 80% de los fondos proviene de la Unión Europea, el 14% es aportado por la Junta de Comunidades y el 6% restante por el Gobierno de España. Este esquema de financiación ha sido valorado por el Ejecutivo regional como un ejemplo de su capacidad para captar y gestionar recursos europeos.
Impacto en la superficie tratada
Las 15.000 hectáreas que se suman a esta iniciativa se añadirán a las aproximadamente 13.000 hectáreas en las que ya está activa la empresa pública Geacam, alcanzando así cerca de 30.000 hectáreas de superficie tratada en la región. Según los datos proporcionados, esta cifra representa prácticamente un triplicado de la superficie intervenida en 2015, cuando se actuaba en apenas 5.000 hectáreas.
Desde el Gobierno regional también han resaltado que, gracias a estas labores preventivas, el 85% de los incendios en Castilla-La Mancha se han mantenido como conatos. Este indicador se relaciona directamente con el refuerzo de las políticas de prevención y la capacidad de respuesta de los equipos de extinción.
Aumento del presupuesto para prevención
Además, Padilla mencionó que el presupuesto destinado a estas políticas de prevención ha crecido de 81 millones de euros en 2016 a 136 millones en 2026. Desde el Ejecutivo autonómico se ha enfatizado que estas medidas no solo buscan prevenir incendios, sino también proteger el medio rural y mantener la población, generando empleo relacionado con la gestión forestal y mejorando el estado de los montes.
