En el ámbito del surf adaptado, Aitor Francesena se ha consolidado como una figura emblemática. Este surfista español, doble campeón mundial en la categoría para personas con discapacidad visual, proyecta un 2026 lleno de oportunidades, con el firme propósito de recuperar un título mundial y disfrutar de un mar que, según él, ya le ha pedido «perdón» por el accidente que le dejó ciego hace más de una década.
Aitor Francesena y su historia de superación
La adversidad ha sido una constante en la vida de Francesena, quien perdió la visión de su ojo derecho en su adolescencia debido a un glaucoma congénito. Sin embargo, su pasión por el surf no se vio afectada. En 2012, un accidente con una ola lo dejó completamente ciego, pero cuatro años después logró conquistar su primer oro mundial, dando inicio a un extenso palmarés que incluye cuatro títulos del circuito AASP.
Un nuevo libro sobre su experiencia
Recientemente, Francesena ha presentado su libro ‘Surfear la vida’, el tercero que ha escrito, pero con un enfoque distinto al de sus anteriores manuales de surf. «Planeta me propuso escribir un libro de autoayuda, estableciendo un paralelismo entre la vida y el surf. Es una recopilación de mis 55 años, mis vivencias y cómo he superado momentos difíciles», explicó en una entrevista con Europa Press.
El libro, publicado por Espasa, consta de diez capítulos donde el vasco reflexiona sobre conceptos claves como miedo, pasión, fracaso, perseverancia y gratitud. «Cada palabra surge del corazón», afirma, y añade que escribirlo ha sido una experiencia terapéutica, permitiéndole explorar y compartir aspectos de su vida que no había tocado antes.
Un 2026 lleno de retos
Francesena, apodado ‘Gallo’ en su infancia, anticipa un 2026 que considera «hardcore y superpotente». A pesar de las dificultades físicas derivadas de su edad y de una reciente operación de hombro y cadera, se mantiene optimista: «Mi objetivo es volver a ser campeón del mundo. A pesar del dolor y la artrosis, estoy decidido a afrontar este reto».
Reflexiones sobre la juventud y la vida
El surfista también reflexiona sobre la desconexión entre los jóvenes y sus familias, un tema que aborda en su libro. «Los jóvenes tienden a vivir en un mundo digital y a desconectarse de la realidad», señala. A su juicio, es crucial que aprendan a enfrentar las adversidades de la vida con una mentalidad adecuada, apoyándose en valores bien enseñados desde la infancia.
Francesena enfatiza la importancia de observar y analizar cada situación: «En la vida, las crisis pueden llevar tiempo, pero siempre hay una salida. En el surf, una vez que te tumbas y giras la tabla hacia la orilla, la situación crítica se resuelve rápidamente. En la vida real, es necesario tomarse el tiempo para observar y encontrar respuestas».
Con su experiencia y filosofía de vida, Aitor Francesena continúa siendo una inspiración para muchos, demostrando que, a pesar de las adversidades, el espíritu de superación y la pasión pueden abrir caminos hacia un futuro brillante.
