El entrenador del FC Barcelona de baloncesto, Xavi Pascual, ha anunciado este jueves su decisión de dejar el club al finalizar la temporada. Pascual ha expresado que su permanencia en el cargo se ha vuelto insostenible debido al sufrimiento que le generan las derrotas y el desgaste emocional que ha acumulado, lo que lo ha llevado a activar la cláusula de salida de su contrato, que se extiende hasta 2028. Esta decisión ha sido calificada por él como «extremadamente difícil» pero también «muy madura».
Xavi Pascual habla sobre su sufrimiento en el cargo
En una comparecencia en el Palau Blaugrana, donde estuvo acompañado por varios miembros de la dirección del club, incluido el presidente interino Rafa Yuste, Pascual afirmó: «No me voy por dinero ni por ningún problema con el club. Me voy porque no tengo lo que se necesita para ganar. Estoy sufriendo cada día. Las derrotas no me permiten ser persona y aquí sufro tres veces más».
Relación con el club y su evolución personal
El técnico dejó claro que no existe «ninguna guerra» entre él y la institución, reafirmando que su «barcelonismo» y «laportismo» siguen «intactos». «Mi relación con el club es extraordinaria. Con Juan Carlos y Mario Bruno hemos trabajado desde el primer día en la misma página y no ha habido ni un solo problema con la dirección deportiva», comentó.
Pascual explicó que su decisión fue tomando forma debido al cansancio emocional desde su regreso al club, ya que anteriormente había trabajado en entornos donde el baloncesto era el «único deporte» de la organización. «No soy la misma persona que se fue en 2016. He vivido muchas cosas y me he acostumbrado a otra manera de trabajar», agregó.
Dudas antes de su regreso al Barça
El entrenador reconoció que ya había tenido dudas sobre su regreso al Barça en noviembre de 2025, a pesar de la insistencia de Joan Laporta y Juan Carlos Navarro. «Yo lo pasé muy mal entre 2014 y 2016 y me prometí que no quería volver a sufrir así nunca más. Por eso pusimos una cláusula de salida en el contrato. Tenía miedo de volver», admitió.
Planificación del futuro y comunicación de su decisión
Pascual reveló que tomó la decisión final el sábado 16 de mayo, aunque continuó trabajando en la planificación del próximo curso hasta el último momento. «El día 15 estaba haciendo una videollamada con Mario para intentar convencer a un jugador de que viniera al Barça», subrayó, lamentando las filtraciones sobre su marcha que aparecieron días después.
El entrenador decidió comunicar su decisión de manera anticipada para no perjudicar al club y permitirle reorganizarse. «Podía haber esperado al final de temporada y seguir mintiendo a la dirección deportiva, pero tomé la decisión valiente de explicarlo ya para que el Barça pudiera reorganizarse», apuntó.
Reflexiones sobre el futuro del equipo
Pascual también se refirió a la necesidad de que otra persona asumiera el liderazgo del equipo. «Que venga otra persona que se sienta de maravilla y pueda liderar esto para ganar. No se trata de acusar a nadie», dijo, resaltando que su enfoque sobre el alto rendimiento no se alinea con el actual funcionamiento de la sección.
La importancia del cambio
El técnico concluyó su comparecencia reflexionando sobre el impacto que su continuidad podría tener en su relación con el club. «Tengo una manera de pensar que me ha hecho desgastarme muchísimo y ha llegado un punto en que siento que no soy la persona más adecuada para liderar al equipo», afirmó, evidenciando su preocupación por el bienestar del club y su propio estado emocional.
