El Rayo Vallecano vivió una jornada intensa este jueves al enfrentar al AEK Atenas en el Allwyn Arena, donde, a pesar de caer por 3-1, logró avanzar a las semifinales de la Conference League gracias al contundente 3-0 que había conseguido en el partido de ida la semana pasada. Este resultado marca un hito histórico para el equipo madrileño en su andadura europea.
Un paso histórico a semifinales
El conjunto dirigido por Iñigo Pérez se medirá ahora con el Estrasburgo, pero no sin haber rozado el drama en un encuentro que se complicó más de lo esperado. Con el 3-0 a favor de Vallecas, la presión aumentó al enfrentarse a un AEK que se mostró decidido a dar la vuelta a la eliminatoria.
Un inicio complicado para el Rayo
Desde el primer tiempo, el Rayo tuvo que afrontar un partido difícil. Apenas a los 13 minutos, Zini abrió el marcador para los locales con el 1-0, aprovechando un error defensivo del equipo español. Además, la situación se agravó cuando Álvaro tuvo que abandonar el campo por lesión.
Antes del descanso, el AEK amplió su ventaja con un penalti ejecutado por Razvan Marin, que colocó el 2-0 en el marcador. La preocupación de Iñigo Pérez aumentó al ver cómo su equipo no podía frenar el ímpetu griego, que logró el tercer gol, también de Zini, en el minuto 51.
La reacción del Rayo Vallecano
Sin embargo, el Rayo no se rindió. Con una mayor posesión del balón, los visitantes encontraron el camino hacia el gol gracias a Isi Palazón, quien, con una jugada brillante, logró anotar el 3-1, desatando la alegría de los mil aficionados que acompañaron al equipo en Atenas. A pesar de los esfuerzos del AEK, el Rayo supo mantener la calma y gestionar la presión, logrando así avanzar en la competición europea.
Esta victoria, aunque no exenta de sufrimiento, se suma a la historia del club, que no debe olvidar que su permanencia en la Liga también está en juego en los próximos encuentros.
