El Arsenal FC continúa consolidándose como el líder de la Premier League inglesa tras lograr una contundente victoria de 4-1 frente al Aston Villa en la jornada 19. Este martes también se registraron empates en los encuentros del Chelsea FC y del Manchester United, quienes se enfrentaron al AFC Bournemouth y al Wolverhampton Wanderers, respectivamente.
Dominio del Arsenal en el Emirates Stadium
En el Emirates Stadium, el partido comenzó de forma equilibrada, pero la situación cambió rápidamente cuando Gabriel Magalhães marcó el primer gol para el Arsenal en el minuto 47, aprovechando un córner y un error del portero Emiliano ‘Dibu’ Martínez. Solo cuatro minutos después, Martín Zubimendi amplió la ventaja a 2-0 con un remate certero en el área tras un pase rasante de Martin Ødegaard.
El Arsenal no se detuvo ahí. Leandro Trossard sumó el tercer gol en el minuto 69 con un potente disparo desde fuera del área, y Gabriel Jesús sentenció el encuentro con el 4-0 en el minuto 78, tras una asistencia de Trossard. Aunque Ollie Watkins logró marcar para el Aston Villa en el tiempo añadido, su gol fue meramente anecdótico. Esta derrota dejó a los ‘villanos’ en la tercera posición con 39 puntos, mientras que el Arsenal lidera la tabla con 45 puntos.
El Chelsea y el Manchester United no logran consolidar sus posiciones
A pesar de la victoria del Arsenal, el Aston Villa se benefició de que sus perseguidores no lograran buenos resultados. El Chelsea, actualmente en la quinta posición con 30 puntos, no pudo asegurar su remontada. Después de ir perdiendo 0-1, los ‘blues’ lograron igualar el marcador con un penalti convertido por Cole Palmer y un impresionante gol de Enzo Fernández. Sin embargo, Justin Kluivert logró el 2-2, lo que frustró las aspiraciones del Chelsea.
Por su parte, el Manchester United también dejó escapar una oportunidad en su estadio. Joshua Zirkzee había abierto el marcador para los ‘diablos rojos’ en el primer tiempo, pero Ladislav Krejci, exjugador del Girona, logró empatar justo antes del descanso. A partir de ese momento, el marcador en Old Trafford no se movió más, dejando al Manchester United con 30 puntos y al Wolverhampton Wanderers en la última posición de la tabla con solo 3 puntos.
