El luchador irlandés de artes marciales mixtas, Conor McGregor, ha tenido un regreso abrupto a la Ultimate Fighting Championship (UFC) tras una larga ausencia de cinco años. Su reaparición tuvo lugar en la velada UFC 329, donde se enfrentó al estadounidense Max Holloway en Las Vegas, Estados Unidos.
Una lesión marca el regreso de McGregor
El esperado regreso de McGregor, de 37 años, se vio empañado por una desafortunada lesión. En el primer intercambio de golpes, el irlandés aterrizó de manera torpe sobre su rodilla derecha, lo que le causó una lesión inmediata. Tras este incidente, el árbitro decidió detener la pelea, dejando a Holloway como el vencedor después de solo un minuto y nueve segundos del primer asalto.
Reacciones de McGregor tras la pelea
Conor McGregor expresó su frustración en su cuenta de ‘X’, señalando: «Se me ha fundido el motor. Destruido. No tenía ninguna lesión o lesiones antes de la pelea. Estaba lanzando patadas, plantando y saltando, durante todo el campamento y también detrás del escenario antes de la pelea. Esto salió de la nada. Estoy más que deprimido. Solo puedo describirlo como el infierno.»
Triunfo para Holloway y otros resultados de la velada
La lesión en la rodilla de McGregor permitió a Max Holloway sumar una victoria significativa, especialmente después de su última derrota ante el brasileño Charles Oliveira, donde perdió el título simbólico ‘Baddest MotherFucker’ (BMF), que reconoce al ‘tipo más duro’ de la compañía. Además, en la misma velada, el inglés Paddy Pimblett se destacó al vencer al francés Benoit Saint Denis en solo 52 segundos, utilizando una sumisión que dejó a su oponente inconsciente.
