La selección de Bélgica ha logrado su clasificación para los cuartos de final del Mundial de fútbol de 2026, tras una contundente victoria por 1-4 sobre la anfitriona Estados Unidos. Sin embargo, el seleccionador Rudi Garcia expresó su preocupación por la lesión del centrocampista del Aston Villa, Amadou Onana, quien tuvo que abandonar el campo. En la próxima ronda, Bélgica se enfrentará a España.
Un partido marcado por la polémica
El encuentro estuvo marcado por una decisión controvertida de la FIFA, que suspendió la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun. A pesar de esto, Rudi Garcia destacó la actuación de sus jugadores, quienes, según él, «estuvieron excepcionales y siguieron el plan de juego a la perfección».
Declaraciones de Rudi Garcia
«Tuvimos el control durante todo el partido. Una vez más, ha sido un auténtico trabajo de equipo. A todos los que se levantaron en plena noche para animarnos, me gustaría darles las gracias de todo corazón. Hoy deberían estar felices y orgullosos de sus jugadores. Hemos demostrado que Bélgica es una gran nación futbolística», manifestó Garcia tras el encuentro.
El camino de los coanfitriones en el torneo
Con la eliminación de Estados Unidos, ya no quedan coanfitriones en el torneo, ya que Canadá y México también fueron eliminados por Marruecos e Inglaterra, respectivamente, en los octavos de final. En el minuto 21 del partido, los belgas sufrieron un revés cuando Amadou Onana se lesionó la rodilla derecha al estirarse en exceso y tuvo que ser sustituido por Hans Vanaken, quien luego anotó el tercer gol en la segunda parte tras un error del portero estadounidense Matt Freese.
La decepción por la lesión de Onana
<p"La gran decepción, la única nube negra de esta noche, es la lesión de Amadou Onana. Le debíamos a él seguir adelante en la segunda parte, ganar el partido y clasificarnos para los cuartos de final", comentó Garcia.
Reflexiones de Mauricio Pochettino
Por otro lado, Estados Unidos buscaba llegar a los cuartos de final por primera vez desde el Mundial de 2002 en Japón y Corea del Sur. Su seleccionador, Mauricio Pochettino, asumió la responsabilidad por la eliminación y declaró: «Todo el mundo vio desde el principio que no conectábamos con el partido. Nunca estuvimos metidos en el partido. Incluso cuando marcamos, el gol del 1-1, encajamos en la siguiente jugada. Fue muy duro desde el principio».
«Tenemos que aprender. Es un proceso de aprendizaje y análisis del partido para entender por qué no lo abordamos de la misma manera que el resto del Mundial. Hay diferentes razones; quizá la explicación sea muy sencilla: no fue nuestro día, ni a nivel colectivo ni individual. El principal responsable soy yo», concluyó el exentrenador del RCD Espanyol.
