Beatriz Álvarez se perfila como la futura presidenta de Liga F por un nuevo mandato de cuatro años, tras ser proclamada «provisionalmente» como la única candidata a un puesto que ocupó hasta marzo de este año. Su candidatura cuenta con el respaldo mayoritario de los clubes.
Proclamación provisional de Beatriz Álvarez
Este jueves, la Comisión Electoral, compuesta por representantes de los clubes Sevilla FC SAD, Granada CF SAD y Costa Adeje Tenerife, llevó a cabo una reunión en la que se verificó el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Reglamento Electoral y los Estatutos de Liga F. Tras finalizar el plazo de presentación de candidaturas, se acordó aceptar y proclamar provisionalmente la candidatura de Beatriz Álvarez Mesa, quien cuenta con el apoyo de 13 entidades afiliadas, según informó la patronal en un comunicado.
Plazo para la presentación de recursos
Conforme a lo estipulado en el Reglamento Electoral, se abre un plazo de tres días para la posible interposición de recursos contra esta proclamación. Una vez transcurrido este periodo sin que se haya presentado ninguna objeción, o tras resolver las mismas, la candidatura será proclamada de manera definitiva, lo que significaría que Beatriz Álvarez Mesa asumiría nuevamente la presidencia de Liga F.
El regreso de Álvarez al fútbol femenino
La dirigente asturiana, que renunció a su cargo a finales de marzo para poder optar a la reelección, tiene muchas posibilidades de volver a liderar el fútbol femenino profesional y continuar con el proyecto que inició en 2022, cuando fue elegida como la primera presidenta de Liga F, tras dejar su puesto como directora general de Deporte del Gobierno del Principado de Asturias.
La resolución del Tribunal Administrativo del Deporte
Antes de su dimisión, Álvarez recibió la noticia de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) había decidido no inhabilitarla, limitándose a emitir una amonestación. Esto sucedió tras una denuncia relacionada con su presidencia en una asamblea en 2025 sobre una moción de censura dirigida exclusivamente contra su entonces vicepresidente, Rubén Alcaine.
