La Junta de Comunidades ha fijado los servicios mínimos para la huelga general del 11 de noviembre en el Servicio de Atención de Urgencias 112, las residencias universitarias y los centros de enseñanza no universitaria sostenidos con fondos públicos.
Las resoluciones, dictadas por las consejerías de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, y de Educación, Cultura y Deportes, han sido publicadas en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
Servicios mínimos en el 112
El 112 funcionará con el 80% del personal contratado en la sala de coordinación y con el 50% del personal de estructura. La resolución considera este servicio esencial porque constituye la principal vía de acceso a los servicios públicos de urgencias, emergencias y seguridad durante las 24 horas.
La Administración sostiene que debe garantizar la atención sanitaria, la protección de las personas y los bienes y la seguridad pública ante posibles catástrofes. Por ello, el acceso telefónico a los servicios de urgencia deberá mantenerse sin merma en la atención.
En materia de vigilancia y seguridad de edificios públicos, los mínimos se han calculado sobre las plantillas que prestan habitualmente el servicio. El criterio aplicado, según la resolución, busca cubrir las prestaciones esenciales y limitar el impacto sobre el derecho de huelga en relación con la salud y la vida.
Residencias y centros educativos
En las residencias universitarias con comedor habrá un director o responsable de centro por provincia, un cocinero o ayudante de cocina, una persona de limpieza y un ordenanza. En las que no cuentan con comedor se mantendrán un director o responsable por provincia y un ordenanza.
Educación también establece servicios mínimos en los centros no universitarios para garantizar la vigilancia, los comedores, el cuidado y la asistencia del alumnado, especialmente de quienes tienen necesidades especiales. La resolución advierte de que el cierre de los centros o la falta de personal imprescindible podría afectar al derecho a la educación y al trabajo de las familias y de quienes no secunden la huelga.
La proporción de profesorado se ha determinado según la edad, el número y las características del alumnado que acuda a cada centro. Los servicios fijados no permiten el desarrollo normal de las clases y pretenden cubrir únicamente la atención, la seguridad y la higiene imprescindibles.