La tercera posición en el Gran Premio de México permitió a Kimi Antonelli asegurar el título mundial de Fórmula 1 este domingo. El piloto italiano de Mercedes, que tiene 20 años, se convierte así en el campeón más joven de la historia de la competición, cuando todavía quedan cuatro carreras.
Antonelli vivió la última vuelta entre lágrimas y explicó a Dazn que apenas podía seguir la carrera. «No podía ver la pista, he estado llorando toda esa última vuelta. Sentimiento increíble», declaró después de celebrar el campeonato en el Foro Sol.
Kimi Antonelli sella el título en México
El nuevo campeón dedicó parte de sus primeras palabras a Mercedes y a su familia. También valoró haber compartido el podio con Max Verstappen y Lewis Hamilton, antes de admitir que todavía estaba intentando asimilar lo ocurrido.
«Sin Mercedes ni mi familia no estaría aquí, estoy muy agradecido. Estoy sin palabras, intento procesar todo lo que ha pasado», afirmó Antonelli, que afronta el resto de la temporada con la intención de seguir compitiendo por más victorias.
El campeonato llega en su segundo año en la Fórmula 1
El piloto de Bolonia reconoció que llegó al fin de semana con más tensión de la habitual. La pelea por el Mundial estuvo presente desde el comienzo del curso y le obligó a trabajar especialmente en mantener la concentración.
Con este campeonato, Antonelli devuelve el Mundial de Fórmula 1 a Italia 73 años después. «Esto es solo el principio», añadió tras confirmar que quiere utilizar este logro como base para seguir mejorando y aspirar a conquistar más títulos.