La misa funeral en Urda reunió este sábado a familiares de los fallecidos, autoridades y representantes de los servicios de emergencia en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario. La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, y contó con 69 rosas junto a la imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz.
El acto tuvo lugar en una iglesia parroquial abarrotada y fue concelebrado por Cerro Chaves y el obispo auxiliar, Francisco César García Magán. La imagen del Cristo fue trasladada desde su basílica para la celebración y regresará allí esta tarde.
El arzobispo pide no olvidar la tragedia
Durante la homilía, el arzobispo tomó como referencia el Salmo 129 para trasladar el dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos, de los heridos y de quienes siguen esperando noticias. También reclamó a la sociedad que no olvide lo ocurrido y la animó «a cuidar más la vida», según sus palabras.
Cerro Chaves expresó la cercanía de la Iglesia a las familias y aseguró: «Queremos deciros que vuestro dolor es también nuestro dolor». En su intervención, defendió que estarán a su lado para acompañarlas, escucharlas y sostenerlas.
El arzobispo recordó igualmente el telegrama enviado por el papa León XIV a la Archidiócesis de Toledo. El obispo auxiliar leyó la carta al finalizar la ceremonia, con el pésame del Pontífice a los familiares de los fallecidos y palabras de consuelo para los heridos.
Reconocimiento a quienes ayudaron tras el accidente
La homilía incluyó un agradecimiento expreso a los servicios sanitarios, bomberos, Guardia Civil, equipos de emergencia, voluntarios y demás personas que acudieron a prestar ayuda. Cerro Chaves destacó la solidaridad mostrada desde los pueblos próximos al lugar del accidente.
También pidió por la recuperación de los heridos y por la fortaleza de sus familias. Dirigió otra petición a quienes tienen responsabilidades en la seguridad del transporte, para que actúen con diligencia y protejan la vida humana.
Entre los asistentes estuvieron el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el alcalde de Urda, Manuel Galán; el alcalde de Los Yébenes, Jesús Pérez; la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla; el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, y la presidenta de la Diputación, Concepción Cedillo, junto a representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Al terminar, el arzobispo dejó junto al Cristo de la Vera Cruz el báculo que el pueblo de Urda le había regalado tiempo atrás. Permanecerá allí durante un periodo para acompañar simbólicamente a los familiares, fallecidos y heridos.