Los dos minibuses de la Red Amparo atendieron a 2.028 personas durante su primer despliegue veraniego, desarrollado entre junio y septiembre en varios eventos de Castilla-La Mancha. En la Feria de Toledo, el dispositivo registró 246 atenciones relacionadas con información y recursos frente a la violencia sexual y de género.
El balance, realizado por el Gobierno regional, recoge que 1.436 personas atendidas fueron mujeres y 592 hombres. El dispositivo ofreció orientación, resolvió dudas y distribuyó material divulgativo, además de organizar 24 acciones comunitarias destinadas a grupos y colectivos dentro de los recintos festivos.
Los Puntos Amparo atendieron a 2.028 personas
La actividad también permitió que profesionales de psicología y trabajo social prestaran atención especializada a mujeres que relataron experiencias anteriores de violencia sexual o de género. En uno de los casos se derivó a una mujer a un Centro Amparo para continuar la atención; en el resto se facilitaron datos sobre los recursos disponibles.
La consejera de Igualdad, Sara Simón, calificó de «muy positivo» el funcionamiento piloto y destacó la participación de más de seiscientos hombres. Según explicó, la implicación masculina forma parte de la prevención de este tipo de violencia.
El reparto de las atenciones fue de 302 en el Antorchas Festival, 267 en La Pandorga, 325 en el Festival de Fiestas de Villalpardo, 290 en la Feria de Cuenca, 251 en la de Albacete y 347 en la de Guadalajara, además de las 246 registradas en Toledo.
El dispositivo se ampliará a zonas rurales y centros educativos
La experiencia ha servido para comprobar que la ubicación del autobús dentro de cada recinto condiciona su alcance. La afluencia fue mayor cuando los vehículos se situaron cerca de las zonas con más actividad festiva, especialmente entre la población joven.
Las consultas de los jóvenes se centraron también en el consentimiento y las relaciones afectivo-sexuales. Para las mujeres, los autobuses funcionaron como un espacio seguro donde compartir experiencias y recibir orientación.
La siguiente fase comenzará en enero. Sara Simón avanzó que los Puntos Amparo contarán entonces con una estructura estable para llegar a zonas rurales y centros educativos: «Queremos que los ‘Puntos Amparo’ tengan una estructura estable que nos permita llegar también a las zonas rurales y a los centros educativos, porque la sensibilización y la prevención de las violencias sexuales tienen que llegar a toda la sociedad, especialmente a la más joven», afirmó la consejera.