El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, pidió a los entrenadores de Primera y Segunda División que trabajen junto a los árbitros y muestren más empatía hacia el colectivo arbitral. Lo hizo este martes durante un encuentro celebrado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
La reunión congregó a en torno a 50 técnicos de equipos de élite de las últimas temporadas, aprovechando el parón internacional. La iniciativa partió del Comité de Entrenadores y de La Academia de la RFEF.
Empatía con los árbitros para mejorar el fútbol
Louzán sostuvo que la labor arbitral afronta una dificultad mayor que la de los técnicos y reclamó que las explicaciones se ofrezcan con más naturalidad. «El papel del entrenador es difícil pero es más difícil aún el papel del árbitro», afirmó el dirigente durante su intervención.
El presidente de la RFEF también defendió el nivel de los colegiados españoles, a los que calificó de «realmente bueno». En su opinión, la autocrítica y el diálogo deben servir para que entrenadores, jugadores, equipos y árbitros avancen juntos.
«Os pido que vayamos de la mano con el colectivo arbitral, trabajar y empatizar», señaló Louzán ante los técnicos. El dirigente aseguró que la Federación analiza sus errores y escucha las aportaciones críticas de los profesionales.
Reunión con técnicos de LaLiga
En la cita participaron entrenadores de LaLiga EA Sports y LaLiga Hypermotion, entre ellos Hansi Flick, Diego Pablo Simeone, Edin Terzic y Pellegrino Matarazzo. El texto difundido por la RFEF también recoge la ausencia de José Mourinho, entrenador del Real Madrid.
El encuentro contó con Iván Cancela, presidente del Comité de Entrenadores; Fran Soto, presidente del Comité Técnico de Árbitros; David Gutiérrez, director de La Academia; Víctor Martín, jefe de Gabinete de Presidencia de LaLiga, y Pablo Vázquez de Parga, secretario del Comité de Entrenadores.
Louzán felicitó al conjunto de entrenadores por los éxitos logrados en distintas disciplinas y expresó su deseo de que la nueva temporada vuelva a situar al fútbol español «en la cima más alta».