El tejido regional de investigación reúne capacidades en ámbitos vinculados a la transformación energética y tecnológica, según ha destacado la directora de la Agencia de Investigación e Innovación. Grupos de investigación, centros tecnológicos y empresas innovadoras desarrollan su actividad en redes inteligentes, almacenamiento energético, digitalización y tecnologías limpias.
La responsable de la agencia ha situado este trabajo dentro de una apuesta que mantiene relación con el PRINCET 2025-2028, el plan que fija las prioridades estratégicas de la investigación y la innovación durante ese periodo. Entre sus líneas figuran la transición energética, la sostenibilidad y la digitalización.
El tejido regional de investigación aborda varios sectores
La actividad descrita abarca tanto la generación de conocimiento como su aplicación tecnológica. En ella participan grupos de investigación, centros tecnológicos y compañías innovadoras, con proyectos orientados a campos diferentes pero conectados por la transformación energética y digital.
Las redes inteligentes forman una de las áreas señaladas por la directora. El almacenamiento energético aparece junto a las soluciones de digitalización y las tecnologías limpias como otro de los ámbitos en los que trabajan estos actores del sistema regional.
El PRINCET 2025-2028 fija las prioridades estratégicas
La orientación de estos trabajos coincide con las prioridades recogidas en el PRINCET 2025-2028. El documento incorpora la transición energética, la sostenibilidad y la digitalización como ejes estratégicos para la investigación y la innovación.
La directora de la Agencia de Investigación e Innovación ha defendido así la relevancia del conjunto formado por los grupos de investigación, los centros tecnológicos y las empresas innovadoras. El planteamiento conecta sus ámbitos de trabajo con las prioridades establecidas en el plan regional.