El Gran Premio de España de Fórmula 1 se celebrará entre el 11 y el 13 de septiembre en el circuito Madring de Madrid. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido el regreso de la competición a la capital y ha asegurado que el Ayuntamiento actuará para reducir las molestias a los residentes.
El dispositivo municipal se centrará en dos problemas concretos: el ruido de los monoplazas y los efectos sobre la movilidad durante las tres jornadas. Almeida ha reconocido las quejas trasladadas por vecinos del entorno del trazado y ha señalado que el Consistorio trabaja para limitar las afecciones.
El Gran Premio de España volverá a Madrid tras cuatro décadas
Durante una comparecencia tras la reunión del equipo de Gobierno por el inicio del curso político, el regidor ha presentado la prueba como una de las grandes citas que acogerá la ciudad en los próximos meses. También ha subrayado que Madrid recuperará la Fórmula 1 unos 40 años después.
“No solo son las ciudades las que eligen la Fórmula 1, sino que es la Fórmula 1 la que elige dónde quiere estar, y entendió que quería estar en una ciudad como Madrid”, ha afirmado Almeida.
El alcalde ha calificado la llegada del campeonato como una “oportunidad única” para la capital, aunque ha admitido que la celebración puede generar molestias en las zonas próximas al circuito.
Pantallas acústicas y transporte público para llegar al circuito
En el apartado acústico, el Ayuntamiento instalará pantallas para frenar la propagación del sonido y disminuir su impacto en los barrios cercanos al recorrido. Almeida no ha descartado que se produzcan molestias, pero ha insistido en que la Administración municipal debe aplicar las medidas necesarias para reducirlas.
La organización de los accesos será el otro eje del plan. Según el alcalde, los asistentes acudirán principalmente en transporte público, una de las ventajas que atribuye al trazado madrileño frente a otros circuitos.
Los aficionados podrán desplazarse hasta el recinto “andando o utilizando Metro, autobuses y Cercanías”, ha explicado. El objetivo será facilitar las entradas y contener las alteraciones del tráfico y de la vida cotidiana de los vecinos durante los tres días de competición.
“Nosotros no negamos que se van a producir molestias, pero asumimos nuestra obligación de adoptar todas las medidas para minimizarlas”, ha concluido el alcalde.